Dar el pecho

23 Abr

Cuando recién nació, Elisa buscó mi pecho.  No pidió permiso, ni esperó a que yo la acomodara. Hizo lo que tenía que hacer: comer. Yo estaba estupefacta. Experimentaba el máximo asombro de mi vida no sólo porque al fin estaba conIMG_0966ociendo a mi hija, sino porque además ella se estaba alimentando de mi con absoluta confianza. Por azares del hermoso destino mi hija nació en hospital y no en casa como lo teníamos previsto –esa historia ya la contaré- por eso Elisa y yo estuvimos solas durante largas  horas de los primeros dos días –en esta maternidad el papá es una visita más que debe apegarse a los horarios exclusivos-.  Así que quien me explicó cómo dar de mamar fue mi hija misma. Recuerdo nítidamente la primera noche en la que su llanto era una especie de maullido felino. Yo le pedía paciencia. Calma, Elisa, calma. Los primeros días el dolor en mis pezones era casi insoportable. Ofrecerle el pecho era un acto de abnegación por el que tuve que pasar.  Pude haber pensado que algo estaba definitivamente mal no sólo por el dolor sino porque Elisa quería comer a todas las benditas horas –por algo se ganó el mote de la “devoradora Koblenz”-.  De no haber contado con el consejo de mi doula que para mi suerte también es consejera de amamantamiento, y si no contara con el apoyo total de mi esposo, quizá hubiera abandonado la misión, como casi todas las mamás mexicanas. En México, el 85 por ciento de los bebés toman leche de fórmula. Un poco más de la mitad de las madres (el 56 por ciento) abandona la lactancia al tercer día de nacido su hijo o hija. Es claro que estamos ante el abuso de “un mal necesario” atendible en casos en los que la sobrevivencia del bebé está comprometida. Dar de mamar se ha vuelto de enorme dificultad aunque durante miles de años fue la cosa más sencilla.

Ahora que disfruto tanto alimentar a mi hija con mi cuerpo, ahora que por las madrugadas escucho su llanto como una invitación a encontrarnos, es que me duele de distinta forma la suerte de tantos bebitos que no conocen la piel de su madre ni mucho menos saborean su olor y su sabor. Antes sólo me preocupaban las deficiencias alimenticias de la leche de fórmula frente a la leche humana. Fue la preocupación por las alergias, las enfermedades gastro intIMG_1034estinales, el reflujo y la propensión a la obesidad infantil lo que me mantuvo firme en mi convicción de amamantar durante el primer mes y medio, que es digamos la primera “gran pared”. También lo hice por los beneficios para mi salud: así estimularía la contracción de mi útero y mis órganos se acomodarían más rápido en su sitio habitual. Además, al amamantar baja uno de peso muy rápido. En la primer semana padecí una congestión dolorosísima en uno de mis pechos que tuvo que ser tratada con inmersiones de agua caliente y vil ordeña manual.IMG_1054  Esto por no hablar de las desveladas sin parangón, del cansancio llevado al límite por no poder conciliar el sueño durante tres horas seguidas. La siguiente prueba fue el uso del sacaleches. Esta fue la más difícil de superar. El aparato me generaba una tremenda repulsión. ¿Conectar mi pecho a esa cosa? Todavía no me recuperaba del impacto de alimentar a un cachorro humano cuando debía prestar mi seno a una máquina. Pero no tenía más remedio, las clases estaban por comenzar y tenía que dejarle a Javier la leche de Elisa. Aquí estaba de visita mi amiga Marisol cuando me conecté el sacaleches por primera vez. Fue horrible. Además de dolorosísimo apenas y pude sacar un chorrito.  De haber podido hubiera pateado el aparatejo pero sabía que tenía que volver a intentarlo pues no tenía otra alternativa.  Con esto, quiero decir que entiendo perfectamente que las mamás abandonen la lactancia. Esto por no mencionar la complicadísima maniobra de regresar a trabajar ¡a los cuarenta días de parida! –lo cual es doblemente cruel cuando la madre ni siquiera se entera del dolor que esto produce-. En la enorme mayoría de los casos, regresar a trabajar es abandonar definitivamente la lactancia materna. Pero además las cosas se complican cuando la pareja en lugar de apoyar desincentiva los esfuerzos o,  cuando el doctor, la suegra o las amigas promueven el uso de la leche de formula como una alternativa para solucionar cualquiera de estas crisis, o la absolutamente incomprobable teoría de que “tu leche no es buena”, o todas juntas.  Por todo esto, vuelvo a subrayar, comprendo la deserción. Pero además, por si esto no fuera poco amamantar es un acto que obliga al escondite. Por alguna razón que ya no tiene lógica, las mamás se apartan, se esconden, se privan para dar de comer a sus hijos. Sacar la teta en público para alimentar al bebé está mal visto. Se cree que es un acto barbárico.  Es decir, la madre queda presa con su hijo o hija en casa. No puede salir con sus amigos, ni con la familia de paseo porque ¿dónde podría esconderse? Por esta razón también es difícil practicar la lactancia prolongada de libre demanda.  Es decir, sobran razones para que en México, sólo el 14.4 por ciento de los bebés entre 0 y 5 meses de edad se alimenten de su madre. Esta situación no sólo tiene su inminente perjuicio en la salud física de los bebés –y futuros adultos- sino en la falta de apego. Esto es,  la suspensión del tipo de alimentación afectiva que sólo provee el pecho.

La mayoría de las madres que suspendieron la lactancia lo hicieron en una etapa complicada que parecía justificar plenamente el reemplazo del pecho por la leche en polvo.  Parecía que no había más remedio.  La decisión se toma con muy poco pesar pues en los primeros días, como lo he dicho, dar de mamar es doloroso y es más un sacrificio que un acto placentero. Es decir, alrededor del 85 por ciento de las mamás mexicanas no disfrutaron amamantar pues esta etapa casi siempre es posterior a las primeras semanas. Quizá por eso  es que no se sienten agraviadas cuando son obligadas por las circunstancias a destetar a su bebé.  O prefieren creer a ciegas el veredicto de un doctor que dice que el bebé se está quedando con hambre y que debe “complementar” su alimentación con polvos químicos. Ahora está comprobado que al dejar de amamantar menguamos la salud de nuestros hijos.  La mayoría pasa por una difícil etapa de estrés para adaptarse a la leche industrial.  Así comenzaron los problemas digestivos, los cólicos, el reflujo, las alergias y el desfile de virus. Sin embargo, la afrenta al bienestar físico no es irreparable.  Se puede ser un niño o una niña relativamente sana si los papás están atentos y procuran una alimentación balanceada.  El principal problema que hasta ahora reconozco de destetar a los bebés tan inconscientemente es que al hacerlo la madre y el hijo o hija se pierden de un enorme placer.  No lo digo para, como se dice, echarle limón a la herida, especialmente a las mujeres que se incorporaron al trabajo con enorme tristeza por dejar de amamantar. Lo digo porque me importa que advirtamos el disparate que hemos acordado al abandonar la crianza de nuestros hijos a “la mano invisible” que todo lo regularía en beneficio nuestro.

IMG_8454Llevo tres meses alimentando a Elisa. Vi cómo un día se le volvieron los cachetes de algodón de azúcar, vi sus piernitas volverse de bombón y su barriguita crecerse como un lindo bodoquito. Sus ojos se abrieron. Sus sonrisas comenzaron a asomarse. Pero, ay, el día en que mamando comenzó a verme a los ojos y a sonreír, … el día en que interrumpió la toma para decirme quién sabe cuántas palabritas tiernas, yo caí en una suerte de enamoramiento brutal. Cuando Elisa calma su desasosiego con mi pecho, cuando me abraza por la espalda, cuando se queda dormida mamando y veo su carita llena de paz y de confort me siento afortunada por haber tenido todos los apoyos que tuve para alimentarla.  Me hubiera perdido una experiencia que me ha hecho entenderme distinto, que me ha cambiado la forma en que entiendo lo humano.  Me hubiera privado de unos de los privilegios de haber nacido mujer. Estoy consciente de que si no tuviera la suerte de trabajo que tengo, que me permite trabajar desde casa, me hubiera perdido de esta comunicación. Ella se hubiera perdido de sentir a su madre tan cerca, y yo me hubiera privado de sentir su calorcito, de caer de pronto dormida igual que ella para encontrarnos, casi lo creo, en el mismo sueño.  Entiendo ahora tan claro que mamar y amamantar son un derecho que no discrimino lugares ni compañías. Doy de comer mientras camino, mientras escucho mi clase, mientras espero en la fila. A diferencia de hace tres meses, ofrecer el pecho me parece lo más práctico. Cuando en el camión calmo el llanto de Elisa con el poder mi cuerpo me pregunto cómo le harán las mamás para preparar un biberón de polvo si son sorprendidas en idénticas circunstancias…

Lo más extraño es que nosotros los seres humanos escribimos las mismas reglas que nos hacen daño. Parece que nuestra pulsión autodestructiva es la autora de la legislación absurda que, como si fuera una graciosa concesión, permite una crianza de cuarenta días. ¿No es absurdo que la Organización Mundial de la Salud promueve una lactancia de al menos seis meses y las leyes mexicanas sólo “garantizan” a la madre una permanencia de cuarenta días?  Como está planteado, el sistema no tiene al ser humano en el centro. Giramos todos en torno al capital. Ofrendamos nuestro sentido común para obedecer las reglas que le procuran protección.  ¿Y si lo pensamos otra vez? ¿No vale la pena ejercer este derecho? ¿nos resignamos? Se que algunas madres me pueden decir que ellas agradecen volver al trabajo a los cuarenta días. En esos casos me pregunto si la pareja asume una corresponsabilidad en la crianza o si todo descansa sobre la mujer.  Porque criar a un hijo sola es una tarea épica.  Las mamás que tuvieron a sus hijos solas o que en la práctica se encargan de ellos sin ayuda merecen que el Estado les procure protección y que la sociedad reconozca su valor.  Ser mamá es un orgullo que ha quedado un tanto pisoteado por las reglas del mercado. Por otro lado, tener hijos, criarlos con amor, acompañarlos en su crecimiento, es un privilegio que muchos están asumiendo como chocante obligación. Hay que dar mucha comprensión a esos casos de papás que ven a sus hijos como una carga, como una condena. Hay que ser empáticos con quienes se devoran libros para callar llantos y obligar a dormir. Su sentimiento de frustración es una falla del sistema.  Lo urgente es advertir que no es que seamos malos padres –aunque también existe el cinismo- sino que estamos criando a nuestros hijos en las más adversas condiciones. Condiciones que creamos, que acordamos y que seguimos apoyando.

Así suceden las grandes luchas reivindicatorias de derechos humanos.  El siglo XXI debe ser un siglo en que advirtamos la crianza de nuestros hijos, el amamantamiento, el descanso, el ocio, la información, como una nueva carta de derechos por conquistar.

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41 comentarios to “Dar el pecho”

  1. margarita munoz abril 23, 2013 a 11:22 pm #

    felicidades Ximena por tu articulo tan completo y emotivo, me gustaria que lo mandara a La Liga de la Leche,felicidades por tu bebé tan hermosa, saludos desde MTY

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 11:55 am #

      Gracias, Margarita. Voy a buscar a la Liga de la Leche en MTY para compartirlo. Gracias por la sugerencia. Abrazo

  2. Xitlally Rivero abril 23, 2013 a 11:38 pm #

    Hola, Ximena. Por amigos y conocidos en común he vivido, a través de la lectura, mi embarazo y lactancia junto contigo. El rebozo es una buena solución para amamantar en todos lados =). Mi hombre y yo no nos imaginamos qué lata llevar biberones a todas partes cuando con el seno materno tienes la leche siempre lista y disponible. Sí: me come todo el día (literalmente) pero definivamente es hermoso ver a tu bebé tan tranquilo y feliz. Nosotros dormimos junto con el bebé, así no tiene que llegar al llanto: él y yo estamos medio dormidos cuando come y así volvemos a dormir profundamente en cuanto sacia su apetito. Un cariñoso saludo.

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 11:57 am #

      Hola Xitlally, me da mucho gusto que nos hemos estado acompañando. Estoy de acuerdo! llega un momento en que dar el pecho es tan fácil que uno no comprende que haya familias que opten por esterilizar biberones, calentarlos, cargar siempre con todo…. nosotros también dormimos con Elisa. ¡Es un deleite! Además de que es muy práctico creo que eso nos ha acercado muchísimo a ella. Así que claramente nos estamos acompañando en este reino mágico, en donde todo se descubre diariamente… un abrazo con cariño

  3. Caro abril 24, 2013 a 2:12 am #

    Mi muy querida Pere, te felicito por haber logrado cruzar el umbral del dolor, cansancio, frustración, etc y haber llegado a la enorme satisfacción que produce darle pecho a tu hija.
    Estoy de acuerdo contigo, es algo indescriptible. Disfruta mucho esta etapa.
    Recuerdo con nostalgia el último día que alimente así a mi bebita y le dije…fue un placer haber podido compartir esto contigo.
    Te mando un gran beso, Elisa esta preciosa.

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 12:00 pm #

      Carito, tienes la habilidad de sacarme las lagrimitas de cocodrilo. Me acuerdo mucho de cómo le diste la bienvenida a Daniela. Y ahora con esto que compartes ¡bueno! me llenas de ternura y de admiración. Me siento muy feliz por lo que sigue en tu vida. Ya me contarás, amiga, cómo se redistribuye la geometría del amor cuando llega el segundo hijo. Felicítame a Víctor. Caro, recibe mi abrazo grande y lleno de ternura. Y un besazo tronado para Dany.

  4. Julio Moreno abril 24, 2013 a 1:28 pm #

    Qué hermosa reflexión nos dejas, Ximena. Mis felicitaciones por ser una madre que transmite tanto cariño a su hija mediante constante vigilia. Espero poder llegar a ser un día un afortunado padre que cuide por su hijo o hija y por su mujer de la manera en que lo merecen.

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 6:34 pm #

      Lo serás, Julio. Gracias por tus bonitas palabras.

  5. Patto Leer abril 24, 2013 a 3:27 pm #

    Ximena, qué bestia, tu entrada que vengo de leer, me sacó las lágrimas sin ningún esfuerzo, considero,con temor a equivocarme, que sólo las que hemos pasado por éste trance, podemos comprender lo difícil y bello que es la lactancia materna, al igual que tú, yo no logro visualizar qué hubiera sido de mi y de mi patatita si me hubiera brincado esta hermosa opción de lactar, yo sufrí tanto, que todos los días, durante los primeros dos meses quise aventar la toalla, gracias a las personas que me aman y rodean y al amable apoyo de la Liga de la leche Internacional, y de mi doula, Horeb, ahí la llevo, yo ya cumplí 4 meses de lactar a mi bebé, con cero gota de fórmula, lo cual, lo digo con muchísimo orgullo y aplomo,( y regresé a trabajar a los 42 días, lo cual lo hace una tarea mucho más difícil). Hoy siento la necesidad de alentar a las futuras mamás a lograrlo, porque se necesita mucho apoyo, es cierto. Creo fielmente que la lactancia materna no debería ser una opción, sino una necesidad, tengo miedo que evolutivamente el cuerpo humano se convierta en un químico, venga lo natural, viva el amor, y como dicen en la Liga de la leche : Por un México sin Violencia. Gracias por compartirnos tus trotes Ximena. Elisa es hermosa. Soy tu fan !

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 6:33 pm #

      ¡Mujerón, Patto! Gracias por aparecer otras vez por aquí. Realmente admiro muchísimo a las mujeres que se incorporan a las jornadas laborales ordianarias sin dejar de dar a sus hijos de su leche. Gracias, yo también te digo a ti.

  6. Patty Garza abril 24, 2013 a 4:25 pm #

    Hola Ximena, Soy Patty, hna de Priscila Garza (del Mexicano).
    Pues te comparto que yo con mi primer hijo (Santiago) me las vi también muy difícil, pero como toda mama aguerrida y que sabe lo que es mejor para sus hijos luche contra viento, marea, miradas de fuchi, comentarios que desprestigian, presión social y jornadas laborales deshumanizadas que buscaban no más que las mamas dejemos de lado la lactancia.
    Fue gracias a que tuve excelentes maestras en Nacer y Crecer y sobre todo que yo estaba 100% convencida de los beneficios, quería demostrarme a mi misma que si se puede, es pesado, pero si se puede y más que nada demostrar con hechos a quienes estaban en contra de lo que hacia, que estaban muy equivocados es que continue, y continue y continue, Santiago era un bebe (bueno sigue siendo…jejej) hermoso, se veía sano, fuerte, muy inteligente, toda la gente se me acercaba, lo tocaba, te enamoraban sus carnes… le di pecho hasta el Año 6 meses sin formulas y bueno ahora con mi segunda hija Sofia, re confirme que no hay mejor alimento, puesto que nació de 35.5 semanas pero de inmediato al pegarla en mi pecho se prendio y con toda la sabiduría e instinto de supervivencia es que comio y comio y sigue comiendo, es una bebe de ya 5 meses super sana, hermosa, rebosante, y FELIZ, muy Feliz!!

    • ximenaperedo abril 24, 2013 a 6:31 pm #

      gracias por tu testimonio, Paty. Mis respetos y admiración para ti. Ojalá que estas letras tuyas lleguen a las miradas sedientas de motivos para seguir luchando. Gracias de nuevo, y un abrazo.

  7. Alicia Flores abril 25, 2013 a 8:17 am #

    Hola Ximena, gracias por compartir tu bella experiencia de
    manera tan sincera y abierta, estoy de acuerdo en lo que comentas
    sobre la falta de cultura con respecto a la lactancia en México y
    falta de apoyos (legal, médico, familiar) para facilitar una
    lactancia prolongada. Es una lástima que vayamos en sentido
    contrario a lo que en otros países se promueve. Yo ahorita estoy
    embarazada, estoy viviendo en Francia y me he dado cuenta de estas
    diferencias. Sería genial que a futuro, mamás que piensan de esta
    manera, pudiéramos contribuir a un cambio cultural que llegara a
    impactar en un cambio político con respecto a los periodos legales
    de maternidad que otorga la ley mexicana. un abrazo,
    Alicia

    • ximenaperedo abril 25, 2013 a 10:17 am #

      Absolutamente de acuerdo contigo, Alicia. Lo que corresponde es que impulsemos un cambio cultural. Por eso es importante comenzar a hablar de esto, poderarlo en la agenda de “la opinión pública” porque se ha mantenido a la sombra, como si perteneciera al ámbito exclusivamente doméstico. Te mando un abrazo deseándote un embarazo feliz y un alumbramiento pleno, Ximena

  8. Claudia Macías abril 25, 2013 a 4:39 pm #

    Muy bueno, ¡Felicidades por amamantar a tu bebé y por
    permitirte vivir esta gran experiencia!

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 2:16 pm #

      Gracias, Claudia!

  9. Marta Hoyos abril 25, 2013 a 7:19 pm #

    Muchas gracias por compartir esta experiencia, yo estoy viviendo con mi segunda hija esta etapa de enamoramiento tan bonita. Como dices, que difícil es contra corriente pero vale la pena y en el camino descubres que somos muchos los que no queremos estar enajenados y dejarnos llevar por la vida sin detenernos a pensar quien toma nuestras decisiones, si nosotros o el mercado, el estado o alguien más.
    Saludos y disfruta mucho a tu hija, crecen de volada.

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 2:16 pm #

      Así es, Marta. Estoy de acuerdo. Amamantar es un acto que nos desprograma culturalmente. Es decir, rompe un poco el hechizo de creer que lo que se promueve como “verdadero” lo sea. La libertad de cuestionar está en desuso pero la crianza está llena de motivos para repensar lo que hacemos sin preguntarnos si de verdad es bueno para la formación de nuestro hijo, si está colaborando a que se sienta más pleno y más autor de su historia… Saludos!

  10. Dr. Rogelio Hernández Núñez abril 26, 2013 a 12:25 am #

    Estimada Ximena.
    Hemos leído, mi esposa y yo su artículo y a los dos nos ha conmovido y no podemos dejar de felicitarla por compartir esta maravillosa experiencia. Los Pediatras que nos formamos en los 70s, tuvimos como tarea incentivar la lactancia materna y crear los Bancos de leche materna en los hospitales para beneficio de los bebés hospitalizados.
    El mensaje que Ud. Deja a las futuras madres seguro estoy que moverá muchas conciencias para beneficio de nuestros niños. Enhorabuena Ximena, felicidades por la pequeña Elisa que esta hermosa.

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 2:11 pm #

      Gracias, Dr. Rogelio, por comentar. Su visión de pediatra hace que me reconcilie con el discurso de la medicina comercial. Tengo un tío que también es “de esos pediatras”. Es un orgullo para mi ser su sobrina porque está comprometido con servir a los seres humanos que se topa en consultorio, especialmente a los bebés y a los niños y niñas. Lo mejor que hace por ellos es mantener esa postura pro leche materna con sus padres. Otros doctores ya se han dado cuenta de los redituable de recetar leche en polvo ¡los pacientes vuelven tan pronto! En fin, Dr. Rogelio, me alegra mucho saber que usted existe. No lo tome a mal pero sería bueno que compartiera aquí sus datos pues a veces es muy complicado dar con un pediatra que comprenda a la crianza de esta forma. Seguro que por acá habrá alguien que agradezca el dato, ¿vive usted en Monterrey? Salúdame a su esposa, y le agradezco mucho su tiempo.

  11. Nancy Aldape abril 26, 2013 a 1:02 am #

    Ximena!! me identifico con cada palabra que escribiste, me encanta leer todos estos comentarios tan optimistas, me reconfortan porque nos hacen saber que no estamos solas luchando contra la corriente… es un placer alimentar a nuestros hijos y no es solo leche materna, es amor! …. un beso.

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 2:05 pm #

      Exacto, Nancy. La verdad es que a veces nos sentimos solas porque las cercas levantadas no nos permiten ver todo lo que nos hermana. La maternidad y la paternidad son experiencias que nos acercan muchísimo. Yo también me siento reconfortada por esto.
      Dices que no es leche materna, que es amor. Sobre eso hemos pensado que llamarle “leche” le roba mucha personalidad, jeje. Vamos, sí es leche, pero si le llamáramos líquido vital, o si le llamáramos agua de amor quizá sería más clara su importancia. Saludos!

  12. Roberto Naranjo Quiroga abril 26, 2013 a 1:56 am #

    Ximena querida: Sigues emocionandome hasta la medula porque
    sigo viendo en ti a la mujer plena que disfruta y analiza cada paso
    que da. Amamantar es un privilegio que forma parte de ser madre.
    Alimentaste a tu hija desde la concepcion y lo haras en resto de tu
    vida, hasta que ella tambien tenga que seguir ese camino. Hoy es la
    leche materna que fluye a traves de tu pecho y mañana sera tu
    corazon y tus convicciones las que alimentaran a la hermosa Elisa.
    Hast siempre.

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 2:01 pm #

      Gracias, arqui, por tan bonitas palabras. Te agradezco que desees esta fortuna para el futuro de mi familia. Es muy generoso de tu parte. Recibe un abrazo con todo mi cariño. Ximena

  13. Pepa abril 26, 2013 a 3:03 am #

    Precioso post, Ximena, y bellísimas imágenes.
    El mes que entra mi hijo cumple dos años de vida y yo dos años de haberme mudado del mundo de las “reglas que nos hacen daño” al mundo del asombro, donde todo lo dicta el azar y lo mágico, donde la única brújula que vale es la que se lleva dentro de la piel, en ese cofre de tesoros que es la intuición, acervo ancestral de saberes y afectos. Ya van a ser dos años de lactancia, y en cada toma también yo me alimento y crezco, y me adueño más de mi cuerpo y de su historia, y (me) abrazo con más amor a la Vida.
    ¡Qué suerte tiene Elisa y que suerte tienes tú!
    Abrazos a las dos. Las quiero tanto, tanto, tanto.

    • ximenaperedo abril 27, 2013 a 1:59 pm #

      Pues, mi querida Pepa, tú has sido mi inspiración. Eres mi referente más cercano y por tu ejemplo te vivo agradecida. He seguido algunos de tus pasos, querida prima, desde que me recomendaste Sostiene Pereira te has vuelto una compañía que en momentos importantes se torna en autoridad. Una autoridad en su concpeción más luminosa, como una lucecita que convoca. Me siento muy privilegiada de vivirte tan cerca, aunque desde hace tantos años no podamos darnos el abrazo “del asombro”. Ese abrazo nos lo debemos.

      • Pepa abril 29, 2013 a 2:44 pm #

        Sí, querida mia, nos debemos ese abrazo. Ojalá que podamos dárnoslo muy pronto. Mientras, me asombro y me deslumbro desde aquí con tu luz de faro que lo inunda todo. Y que quede claro que la privilegiada por esta cercanía soy siempre yo. Beso enorme.

  14. Gabriela Avalos abril 28, 2013 a 7:00 pm #

    Hola Ximena , me gusta mucho leerte desde hace tiempo , y mas ahora que compartirmos la experiencia de la maternidad. Muchas veces siento frustración al faltarme palabras o tiempo para explicarle a los demás el por que hago las cosas de diferente manera, una de ellas optar por una lactancia prolongada, Gracias por tu labor ! Te comparto dos artículos que tal vez te sean interesantes. Abrazos !
    http://www.amormaternal.com/2012/08/katherine-dettwyler-lactancia-materna.html
    http://www.elpoderdelconsumidor.org/saludnutricional/radiografia-de-nido-kinder-%E2%80%9Cpara-ninos-de-1-3-anos%E2%80%9D/

    • ximenaperedo mayo 4, 2013 a 9:40 am #

      Gabriela, gracias por compartir y por comentar. De hecho en esa página que mencionan a Katherine Dettwyler que nos recomiendas encontré una liga a su página personal http://kathydettwyler.org y hay un montón de información interesante con entradas breves -no como las mías, ja- y con información antropológica que es lo que yo andaba buscando. Yo estoy en las mismas que tú, a veces no tengo palabras para explicar mis decisiones pero es que creo que nacen desde muy adentro. Es más, a veces yo misma soy observadora de yo misma. Creo que me entiendes. Un abrazo y por acá seguimos…

  15. Veriito Reynoso abril 29, 2013 a 7:38 pm #

    Hola, por azares del destino llegue a leer tu publicación y me ha ayudado bastante, mi niña tiene 15 dias de nacida y estoy amamantando, ha sido muy dificil y doloroso, pero me motiva saber todos los beneficios que existen tanto para mi bebe como para mi. Ojalá en México existiera más información y apoyo para la lactancia. Gracias por compartir tu experiencia. Saludos.

    • ximenaperedo abril 29, 2013 a 7:55 pm #

      Veriito, ya valió la pena la publicación. Mucho ánimo y un abrazo deseándoles una larga y bella aventura juntas.

  16. Katia Albertos mayo 2, 2013 a 7:05 pm #

    Excelente entrada, informativa y completamente emotiva. ¡Mil gracias por compartir tu conocimiento y tu experiencia personal! Un abrazo fuerte. 🙂

    • ximenaperedo mayo 4, 2013 a 9:42 am #

      Gracias a ti, Katia, por tomarte la molestia de comentar. Otro abrazo para ti

  17. Elsa Hdz. mayo 3, 2013 a 7:16 pm #

    Ximena, tuve una experiencia muy parecida hace ya casi dos años, y unas reflexiones muy semejantes a las tuyas, entre alegrías y frustraciones. Gracias por compartirlo, es hermoso y muy profundo. Saludos!

    • ximenaperedo mayo 4, 2013 a 9:42 am #

      ciertos pasajes nos hermanan, Elsa. Saludos!

  18. Ana Acosta mayo 3, 2013 a 11:12 pm #

    Pluma volante, madre constante:
    Amamantar duele, no es normal que duela, pero es taaan común. En nuestra sociedad el dolor es algo que debemos esquivar y no debe existir. Por eso nos venden la idea de que con la cesárea, el parto “no duele”. Pero heme aquí a los 4 meses de parida que todavía tironea esa herida. En mi caso, la cesárea fue como última opción, no fue mi elección, pero agradezco todos los días a la marquita que tengo en la barriga por ese pequeño pedazo de alegría dormido en mi regazo. La lactancia materna exclusiva también fue elección y creo que mi hija ha sido mi mejor maestra en este camino que llevamos juntas. Yo he tenido la gran fortuna de dedicarme a ser madre, sin tener que “trabajar” pero la verdad la lactancia es una chamba de full time. Mis respetos para las mamás que trabajan y amamantan, pues me imagino el tremendo trabajal que les implica. nunca falta el comentario bien intencionado, el consejito no pedido, tampoco la burla o la torcida de ojos cuando platicas que practicas el colecho y la lactancia materna. Hay muchos tabúes y cuando me dicen que mi leche tiene fecha de caducidad (después de los tantos meses la leche ya no sirve) literalmente me duele. Por eso busco apoyo, hay muchos grupos y asisto cuando puedo a todos los que puedo. Están las reuniones de la Liga de la Leche, un grupo de crianza que se llama Pariendo bebés de sol y también voy de cuando en vez a las reuniones de lactancia de Nacer y crecer. Cuando de plano el presupuesto no alcanza (algunas reuniones tienen costo, y otras aunque gratuitas, hay que gastar en la gasolina) ahí están las páginas de internet, casi siempre termino leyendo algún artículo en el sitio de La Liga de la Leche. Tengo una amiga también mamá lactante que le dicen que ella no es normal pues en un grupo de 8 mujeres, ella es la única que amamanta. Mi deseo es que algún día la lactancia materna sea lo normal.
    Saludos y ¡viva la teta!

    • ximenaperedo mayo 4, 2013 a 9:48 am #

      Gracias por comentar, Ana. Sobre todo porque con tu comentario queda clara la importancia de buscar apoyo. No somos super heroínas, la intuición hoy en día es desafiada constamente por un sistema que te desanima al esfuerzo amoroso. Por eso es importante buscar las miradas que te digan, ¡vamos bien! ¡esta es la ruta! Y qué bueno que mencionas el internet. Este ha sido uno de mis más importantes apoyos. Yo vivo agradecida a los foros, a los blogs y a la sinceridad de personas desconocidas que me han dado las palabras que yo necesitaba. Saludos y ¡que vivaaaa!

  19. Melissa flores mayo 4, 2013 a 5:32 am #

    Ximena sabes que siempre te he admirado muchísimo y sabes tmb cuanto me encanta y disfruto leerte, pero ahora que eres madre me enloquecen tus escritos, tu manera de describir cada detalle y la manera en la que se sienten tus expresiones, tanto a Mau como a Sofía les pude dar pechó, a Mauricio fue entre los 6 y 8 meses que deje de darle pecho y a Sofía, a ella le sigo dando pero tiene apenas cuatro meses y medio, los beneficios son miles, tu los mencionas, es padrísimo y la verdad no existe nada diseñado por el humano que supere a lo que la sabiduría de nuestro cuerpo genera.

    Saludos Ximena!, mucho éxito!

  20. BLANCA NELLY CAZARES junio 3, 2013 a 5:18 am #

    HOLA XIMENA, ME GUSTÓ MUCHO TU ARTÍCULO Y NO HAY DUDA QUE HAY QUE BUSCAR APOYO, PARA MI HUBIERA SIDO IMPORTANTE, TE PLATICO, MI HIJA NACIÓ CON LABIO Y PALADAR HENDIDO, Y NO PODÍA SUCCIONAR LA LECHE DE MI PECHO, SI HUBIERA TENIDO ALGUNA ORIENTACIÓN SEGURAMENTE LA HABRÍA AMAMANTADO, AHORA SE, AL PASAR DE LOS AÑOS, Y POR EL CAMINO RECORRIDO QUE SI SE PUEDE, ES CUESTIÓN DE PACIENCIA Y TÉCNICA. MIRA A MI BEBÉ EN LA CLÍNICA LE DABAN MI LECHE EN BIBERÓN CON UNA MAMILA NEGRA MÁS LARGA DE LO NORMAL,PERO SOLO LA LASTIMARON, Y ES QUE ESAS DICHOSAS MAMILAS ERÁN DURAS Y LE CREARON ÚLCERAS EN LA BOQUITA, ENTONCES IMAGÍNATE CON ESE DOLOR Y CON HAMBRE,LLORABA MUCHO, A PARTIR DE AHÍ BUSQUÉ OPCIONES Y ENCONTRÉ BIBERONES CON MAMILAS SUAVES Y TAMBIÉN DESPUÉS DE SU PRIMER CIRUGÍA LA ALIMENTÉ CON BIBERÓN NORMAL ADAPTADO PARA QUE SALIERA SUFICIENTE LECHE COMO PARA QUE ELLA PUDIERA DAR TRAGUITOS, PERO NI LOS MÉDICOS ME DECÍAN LA ALIMENTARA CON PECHO, DE ESTO YA PASARON 18 AÑOS, AHORA PADECE ALERGIAS Y SU PESO ESTA UN POCO POR DEBAJO DE LO QUE DEBE TENER,.NADA GRAVE PERO HAY QUE ESTAR AL PENDIENTE.SIEMPRE HE CREÍDO LE HIZO FALTA LECHE MATERNA.HA SIDO TODA UNA ODISEA, PERO BENDITO DIOS.MUY BUENA AÚN ESTÁ EN TRATAMIENTO Y LE FALTA UNA CIRUGÍA,HAN SIDO LOGROS TRAS LOGROS EN CADA ETAPA DE ESTE LARGO CAMINO PERO BIEN. SALUDITOS, ESTÁ PRECIOSA LA PEQUEÑA ELISA

  21. Daniela Lazcano Peña enero 25, 2014 a 9:03 pm #

    Hola Ximena, gracias por tu texto! Llevo dos meses amamantando a mi Ignacio, y me siento tan, pero tan, identificada con tus palabras, que por momentos me parecía escuchar algunos de mis propios pensamientos y sentimientos. Soy chilena, pero actualmente vivo en Barcelona, donde he tenido la fortuna de recibir mucho apoyo e información para llevar adelante la lactancia materna. Pero desde mi país, por la familia y las amistades, he vivido constantemente la “invitación” a tomar la leche de fórmula como una opción… para no tener que estar tanto tiempo “con Ignacio pegado a la teta”, y tener mayores espacios para hacer otras cosas (sí, es cierto, tengo que redactar una tesis!). Pero hoy conversaba con mi pareja -mi gran apoyo en este proceso- cuánto me gusta amamantar a Ignacio! Sentirlo cerquita, mirar sus ojitos que me buscan, y su tranquilidad al quedarse dormido pegadito a mi. Y eso a pesar del horrible dolor de unos pezones que no existían y que él debió crear, y una incómoda mastitis. Entiendo, como tú, a quienes deciden dejarla, pero para mi, estoy viviendo una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Gracias otra vez por compartir tu experiencia!

    • ximenaperedo marzo 23, 2014 a 3:32 pm #

      GRACIAS. Te leo mientras doy de mamas a Elisa, ahora de 14 meses. Dar el pecho se pone cada vez mejor. Recibe este abrazo grande, escrito con un solo dedo y se que esa tésis saldrá fantástica.

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