En busca del agua perdida

26 Oct

El martes pasado murió el Ing. Jaime Leal, un científico comprometido con su comunidad; inventor, investigador y una de las pocas voces críticas sobre el manejo del agua en Nuevo León.

Como buen conocedor del ciclo del agua, quiero creer que el Ing. Leal abrazaba la certeza de que un buen día los frutos de su trabajo serían recogidos por una nueva generación de regiomontanos dispuestos a cuestionar.

El ex integrante del Consejo de Administración de Agua y Drenaje fue quien hizo público el extravío del 28 por ciento del agua que potabilizamos en Nuevo León. La dependencia conocía el dato, pero lo consideraba “agua fugada”.

El Ing. Leal, que gozaba de una lógica clara y directa, advirtió entonces que, de “fugarse” 93 millones de metros cúbicos, la Ciudad estaría permanentemente encharcada. Es tanta cantidad de agua -equivalente casi a tres veces la Presa La Boca llena- que, forzosamente, tendríamos que verla.

El año pasado, el Ing. Leal denunció que el alza a las tarifas del agua del 19 por ciento se debió a una pésima administración de la deuda que asumió Agua y Drenaje con el proyecto Monterrey V. Las autoridades de la dependencia negaron su dicho, pero nunca respaldaron con datos su defensa.

El ingeniero también nos alertó sobre la estafa que representa el proyecto Monterrey VI. En un reportaje del estudiante de Comunicación Gustavo Cantú titulado “El agua como negocio en Monterrey”, que usted puede encontrar en YouTube, se resguardan las opiniones del hidrólogo que servirán como contrapeso a la propaganda que hace ver al proyecto como indispensable.

De hecho, en su pasado informe, el Gobernador Rodrigo Medina presentó el proyecto como parte de la agenda de “desarrollo sustentable” y volvió a subrayar la importancia de la obra para garantizar el suministro del agua por los próximos 50 años.

Cualquier ciudadano sin información podría aplaudir la propuesta; quedarse sin agua es uno de los miedos más populares del siglo 21, pero esto podría tratarse de una vil estrategia para especular con el precio del agua.

Voy a mencionar sólo tres graves inconsistencias del proyecto Monterrey VI. De ninguna forma es sustentable motivar aún más el crecimiento de la mancha urbana metropolitana. El agua no se acaba, lo que sucede es que los gobiernos están permitiendo un crecimiento caótico en los centros urbanos y por ello falta el agua. Un buen Gobierno motivaría el crecimiento de nuevos polos de desarrollo. La obesidad no se resuelve comprando ropa más holgada.


El disparate de transportar agua 400 kilómetros cuesta arriba desde la cuenca del Pánuco, en los límites de San Luis Potosí y Veracruz, hasta Linares fue la opción más cara: ¡casi 15 mil millones de pesos! Se manejaron otras propuestas más económicas, entre las que destacaría la construcción de cuatro presas en la zona citrícola, con lo cual se garantizaría el mismo suministro de agua con una inversión 10 veces menor.

Pero los promotores del proyecto aseguran que quien adquirirá la deuda será la empresa que gane la licitación del proyecto -lo que debe estar pactado desde el 2010-, la cual recuperaría su inversión por cada metro cúbico que nos entregue y que los usuarios pagaremos: ¿a cuánto? Así funcionan los proyectos público-privados en Nuevo León: el Gobierno genera los problemas para que, luego, los compadres de la administración nos vendan la solución más cara.

Pero además, el proyecto está generando obvios conflictos con San Luis Potosí. La Comisión Nacional del Agua entregó la concesión de 15 mil litros por segundo a Rodrigo Medina sin el aval del Gobierno potosino, ni consulta pública a los afectados, ni la autorización de Semarnat, dependencia que luego negó la autorización del proyecto -por ser ambientalmente inviable-, pero que finalmente otorgará, pues sus decisiones son controladas por gestores de negocios sin escrúpulos.

Los promotores aseguran que cuando el proyecto esté funcionando a su máxima capacidad recibiremos 5 metros cúbicos por segundo del Pánuco. Hace unos meses, el Ing. Leal se preguntaba, ¿por qué no mejor encontramos esos 3 metros cúbicos por segundo “extraviados”? Si usted tiene información sobre su paradero, le ruego dar aviso a su comunidad; “las autoridades” seguramente ya conocen esta información.

ximenaperedo@gmail.com
*Gracias a Gustavo Alonso Cantú “El aprendiz de reportero” por compartir este trabajo. El conocimiento se va armando entre todos, y la conciencia no llega a manifestarse hasta que nos enciende colectivamente.  Esfuerzos como este abonan a que construyamos un mejor futuro hoy.

** y de nuevo, agradezco a Realidad Expuesta su trabajo constante de periodismo independiente ciudadano. En el futuro todas estas piezas serán bien valoradas.

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Una respuesta to “En busca del agua perdida”

  1. luis octubre 26, 2012 a 3:46 pm #

    Pues el agua perdida… yo me pregunto como le hacen las grandes productoras de bebidas, embriagantes o no, pues utilizan muchisima agua para sus productos, la pregunta es, la pagaran toda? tendran pozos?, si los tienen, estan bajo conocimiento y autorizacion de CNA?.. Digo, es muchisima el agua que utilizan.. deberiamos pedirles sus recibos a ver cuanto pagan… o seran como los ricos de San Pedro que tenian sus Pozos sin registrar y se robaban el agua?.. Saludos.

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