Tiro de gracia

5 Oct

Lo más lamentable del debate nacional sobre la reforma laboral es que la discusión se reduce a defenderse o a apoyar la iniciativa de Felipe Calderón. Iniciativa centrada en resolver preocupaciones patronales o mejorar estadísticas gubernamentales. Los trabajadores mexicanos somos espectadores de una discusión previamente acordada sobre la futura precarización de los empleos. Es decir, lo que a usted o a mí nos preocupa no forma parte de la agenda a discutir.

Nos muestran como grandes beneficios la sanción al hostigamiento y al acoso sexual o los cinco días de licencia para los papás con hijos recién nacidos, cuando resulta francamente vergonzoso llegar tan tarde a estos acuerdos.

Presumen que quedará abolida la discriminación laboral, aunque en realidad quedaría legalizada. De aprobarse la inserción al Artículo 3 de la Ley, que dice: “No se consideran discriminatorias las distinciones, exclusiones o preferencias que se sustenten en las calificaciones particulares que exija una labor determinada”, será imposible defenderse del desempleo al que nos condenaría nuestro propio cuerpo. Las empresas ya tendrían permiso para estipular en sus vacantes edad, sexo e incluso características físicas como estatura, medidas y color de piel.

La discusión se ha centrado sobre todo en los nuevos tipos de contrato y en el espaldarazo legislativo a las canonjías de siempre de los líderes sindicales. Bastaría con esto segundo para advertir que de ninguna forma existirá una reforma laboral, sino, en todo caso, remaches bajo pedido a la antigua Ley Federal del Trabajo.

Hablemos un poco sobre algunos de los contratos laborales que próximamente tendrán los patrones en el menú legal: contrato por horas, de prueba y la nueva normativa al subcontrato. El contrato por horas podría parecer positivo para la población que tiene restricciones en su horario, pero que desearía trabajar. Sin embargo, estipular el pago por horas parece una medida oportunista ante la desesperación del desempleado común, dispuesto a aceptar “lo que sea” con tal de trabajar.

Es muy conocida la práctica de ofrecer contratos “de prueba” a un trabajador que ante la amenaza del desempleo, prefiere soportar la incertidumbre de la renovación de su contrato. Pues bien, estos contratos de prueba sólo protegen los intereses de los patrones que próximamente podrían legalmente desechar empleados y firmar contratos de prueba ad eternum para evitarse costos, entre otros, los pagos de liquidación.

Y, por último, la joya que ofrecen nuestros legisladores especialmente a empresas trasnacionales que se benefician de la mano de obra mexicana, pero que no desean lidiar con los trabajadores mexicanos. Así nacen las empresas de contratación “outsourcing”, que se encargan de contratar empleados para que produzcan la riqueza de una tercera empresa. ¿En qué se beneficia el trabajador? En nada.

De hecho, el empleado nunca conoce a sus verdaderos patrones y le resulta imposible resolver problemas cotidianos -como de seguridad-, pues está amarrado a una triangulación de intereses kafkiana. Ecuador tiene prohibidos en su Constitución este tipo de contratos justo por considerar que “vulnera los derechos de los trabajadores”, sin embargo, en México, estos contratos terciados quedarían, con condicionantes mínimas, respaldados por la Ley.

Los incentivos a las empresas no son una ociosidad ni son condenables a ultranza, pero con un poco de visión legislativa éstos podrían condicionarse a empresas que demostraran prácticas patronales más éticas o mejoras en las condiciones laborales. Por desgracia, la “reforma” que nos prescriben no es resultado de un acuerdo entre todas las partes, sino sólo atiende a un lado de la balanza.

Pretenden los defensores de estas modificaciones legales convencer a la opinión pública con un discurso largamente conocido: de aprobarse se abrirán las puertas de la modernidad y del progreso, al fin México irá por buen camino… Con esta misma exaltación rococó habló Salinas de Gortari al pueblo para celebrar la entrada del Tratado de Libre Comercio como quien recibe al mismo Quetzalcóatl.

Pues bien, de aprobarse la “reforma laboral”, lo que la clase trabajadora y los jóvenes mexicanos veremos venir será el tiro de gracia que nos faltaba.

ximenaperedo@gmail.com

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2 comentarios to “Tiro de gracia”

  1. carlos octubre 6, 2012 a 3:45 am #

    Tengo algunas críticas para tu artículo. Al menos el tuyo si incluye ejemplo concretos.

    Es cierto que es vergonzoso que se llegue tarde a acuerdos como darle cinco días los padres de recien nacidos, pero fue un presidente de “derecha” quién lanzó la propuesta, no la presentaron los partidos de la izquierda.
    Hasta ahora la mayoría de los críticos no dan ejemplos concretos de las desventajas de la reforma y si los dan, son erroneos o mienten descaradamente.
    Para empezar, es cierto lo que dicen algunos críticos, los empleos los crea la economía, no el gobierno. La ley por sí misma no va a dar más empleos de calidad.

    La inserción del articulo 3 de la ley acerca de las “calificaciones partículares” no justifica la discriminación, pero es obvio que, si el trabajo ofrecido es operar un martillo hidraúlico o trabajar al lado de un horno siderúrgico se requiere de un físico determinado. Ahí es donde nuestros representantes de la izquierda deben hacer los ajustes para evitar que para un empleo de, dígamos recepcionista, se discrimine a los/las que no tengan ciertos atributos.

    Sobre lo anterior, es bastante común que los ofrecimientos de trabajo discriminen a los mayores de 30 años, hasta ahora no he oído a ningún senador ni diputado del PRD pidiendo castigo a esas prácticas.

    Los contratos temporales ya existen en la ley federal del trabajo, y los despidos al termino de un contrato de, dígamos 4 meses debe ser de acuerdo a la parte proporcional de vacaciones, aguinaldo etc.

    Un aspecto positivo, desde mi punto de vista, es que evita la mala práctica del “outsourcing” ¡Sí! en mi experiencia, he visto como las empresas contratan personal en las temporadas altas de producción a traves de otra compañía para evitar las complicaciones de contratarlos ellos. La propuesta nueva es que las compañías no pueden contratar personal de outsourcing para realizar la actividad prinicipal de la empresa.

    Seamos realistas, a pocas empresas les conviene la rotación tan alta de su personal. Es poco costeable andar contratando y recontratando personal, aún en los casos en que el personal se va por su propia voluntad.

    En el caso del pago por horas, la propuesta establece que el pago por horas nunca puede ser menor a una jornada. Esto destruye el mito del pago por hora a 7 pesos. Además el pago de la gente que requiere un trabajo de tiempo parcial incluye la seguridad social.

    El salario mínimo actual es de 56 pesos diarios, ¿Cuanta gente esta dispuesta a aceptarlo? Me contestaran que hay mucha gente en el país que gana aún menos, pero esas personas están, precisamente donde no hay crecimiento económico, de nuevo tenemos que darnos cuenta que cuando la economía crece aumentan las oportunidades de tener un salario un poco más decoroso.

    • Higinio Barrios octubre 6, 2012 a 4:21 pm #

      Para Carlos. LA APROBACIÓN DE ESTA REFORMA LABORAL NO ES UNA CUESTIÓN DE DEBATE O RAZONAMIENTO ENTRE DIPUTADOS, SINO DE LA CANTIDAD DE VOTOS. SON DECISIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA QUE SE IMPONEN.
      LOS CONTRATOS, POR DECIR, DE 4 MESES NO EXISTEN. EN TODO CASO EL TIPO DE CONTRATO ES DE TIEMPO DETERMINADO, EL CUAL ES DE UN TIPO ESPECIAL, CONFORME A AÚN ACTUAL LEY, QUE DEBE REUNIR UNA SERIE DE REQUISITOS. NO ES A VOLUNTAD DE LAS PARTES, SINO DETERMINADO POR “LA NATURALEZA” DEL TRABAJO.
      LA ROTACIÓN EN LAS EMPRESAS YA EXISTE Y ES ALTO. REPRESENTA LA VIOLACIÓN A LA LEY ACTUAL. POR ESO SE AFIRMA QUE LA REFORMA LEGALIZA, LO ILEGAL E INJUSTO.
      CON LA REFORMA UNA MUJER O UN JOVEN PODRÁ TRABAJAR CUATRO HORAS EN UN DÍA Y SE LE PAGARÁ $60.57. ASIMISMO PODRÁ TRABAJAR DURANTE 5 DIAS Y COBRARÁ $302.85, O SOLO LOS FINES DE SEMANA, ETC.
      CIERTO QUE FALTA CRECIMIENTO ECONÓMICO, PERO NO HA FALTADO CRECIMIENTO DE LA RIQUEZA.
      LO QUE LA REFORMA BUSCA ES TENER COMPETITIVIDAD, BASADA EN LA MAYOR REDUCCIÓN DEL GASTO QUE REPRESENTA EL COSTO DE LA MANO DE OBRA, Y NO IMPORTA QUE NO CONSUMA, PORQUE LA ECONOMÍA ES EXPORTADORA…

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