Días soleados

25 May

 

Estoy ilusionada por el pedacito de cielo que se ha abierto en el horizonte. Disculpen mi entusiasmo, pero ni yo ni mi generación conocemos de días soleados.  Nacimos resignados a la fatal contradicción “perder la vida para ganar la vida”. Nos contentaban con consumo chafa hasta que no alcanzó para consolarnos a todos. Esta crisis heredada es lo mejor que nos ha podido pasar: no tenemos qué perder.

 

Pero la chispa que encendió la indignación estudiantil no fue la impostura de la representación, las crisis diseñadas para salvar fortunas o la guerra alucinada por nuestros febriles gobiernos, sino la corrupción del Canal de las Estrellas. Nosotros, los educados por la tele, quienes soñábamos con una dotación de dulces Sonric´s, quienes fuimos formados sentimentalmente por las canciones de OV7 o Rebelde, nosotros gritamos, al fin: ¡apaga la tele, enciende tu cerebro!

 

Pero lo que más ilusión me da de esta incipiente masa crítica es que parece que este es un movimiento de defensa de la lógica y de la verosimilitud por sobre las ideologías y los dogmas. Es, además, una indignación competente que denuncia manipulación mediática produciendo contenidos. Ya no somos meros consumidores de noticias, también somos productores de información. Mientras el Estado mexicano le da largas al asunto, el monopolio televisivo es amenazado por cientos de cámaras en las calles.

 

Pero además, estamos hartos del PRI. Para quien se desespera porque no escucha que las consignas decanten hacia una u otra opción electoral, les tengo una muy buena noticia. Parece que estamos suficientemente desilusionados de la política que hacen los partidos políticos como para apostarle nuestra esperanza o como para pelearnos por defender a “nuestro gallo”.

 

No es coincidencia que haya surgido esta indignación en época electoral, pero creo que sus exigencias sobrepasan los límites de la democracia representativa. Es de subrayarse que en las marchas no hay quien se atreva a hacer proselitismo a favor de AMLO, aunque percibo que la mayoría votará por él ya sea por convicción o por estrategia.  El voto útil es contra el PRI porque su capacidad destructiva todavía no tiene parangón.

 

Esta campaña electoral está desafiando a los medios de comunicación mexicanos a que tomen una postura hacia el futuro.  Apuestan a formar públicos leales a la calidad informativa, o permanecen vendiendo sus simpatías al mejor postor. El juicio es inapelable y ha comenzado. Sin embargo, habrá que entender que la eventual redención de Televisa, TvAzteca o Milenio, por nombrar los más señalados, no solucionará nuestros más graves problemas.

 

Quienes  el martes presenciamos o quienes vieron en línea el debate que organizó EL NORTE entre los dos candidatos punteros para la alcaldía de Monterrey, Margarita Arellanes del PAN y Felipe Enriquez del PRI, podríamos concluir que fue un espectáculo patético, que ameritaba la intervención de la PGR para abrir varias averiguaciones previas a cada uno de ellos. De poco sirve que el medio exhiba realidades incómodas si no hay una respuesta social.

 

La respuesta no puede venir de “los estudiantes”, sino de un urgente diálogo intergeneracional. Este para mí sería el antídoto para que el movimiento convocado por universitarios #YoSoy132 no se enfríe después de dos o tres llamaradas. Si lo existe, “el verano mexicano” tendrá que romper con paradigmas insostenibles, como el que nos divide por rangos de edad.  Podemos ser la generación del 2012 sin edad, clase social, ni sexo.

 

Es imperativo plantear un nuevo orden jurídico social que priorice la vida y que proteja a los bienes insustituibles, agua y semillas, por ejemplo, como propiedad común de imposible enajenación privada. No perdamos más tiempo exigiendo a la Modernidad que cumpla sus falsas promesas: desarrollo, progreso y representación. El tabú se ha roto: esta no es la mejor manera de vivir.

 

Adendum: en un hecho histórico, la defensa colaborativa de indígenas huicholes, artistas y ciudadanos organizados surtió efectos y la minera canadiense First Majestic Silver Corp se vio obligada a regresar los títulos de concesión de la zona Wirikuta otorgados por el gobierno federal. Disfrutemos esta brisa.

 

ximenaperedo@gmail.com

 

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Una respuesta to “Días soleados”

  1. Roberto Perez mayo 25, 2012 a 11:47 am #

    Aclaracion veo q es la segunda vez q lo utilzas en tus escritos, y es la “masa critica” masa es una forma de decirle a la gente q no pertenece a la Elite, que es la gente q piensa o q por sus cualidades fisicas sobresalen del resto de los mortales. Por lo tanto la “masa critica” no existe. Si no me equivoco este termino de Masa lo hizo famoso Ortega y Gasset con su libro la rebelion de las masas. y ahi se hace una diferencia entre esta y la elite. una de sus carcateristicas era justamente la mayoria. como deican los griegos los mas y los menos. Saludos

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