El nacimiento

23 Dic

El comienzo más poderoso es el nacimiento, porque se olvida. Por ello es difícil imaginar al mundo antes de que comenzáramos a existir, y quizá también por ello es que nos causa tan poca curiosidad comprender cómo y cuándo comenzamos a vivir. El enigma lo abandonamos en manos de la ciencia, religión o escuela filosófica de nuestra preferencia, como si el asunto nos incumbiera poco.

Pasado mañana, sin embargo, conmemoramos el nacimiento de un hombre, Jesús, y sería una lástima que no reflexionáramos sobre el sentido de nacer.

Estos temas incomodan porque ya sabemos que no tienen respuesta. Los choteamos antes de que consigan desestabilizar la aparente serenidad en la que operamos todos los días. Sin embargo, la inquietud acerca de la vida la venimos compartiendo sobre la Tierra todas las generaciones de humanos. Por desgracia, el escudo lo aprestamos para no parecer místicos, fanáticos o débiles siendo que incluso para el pensamiento científico, la primigenia pregunta es fuente de inagotable inspiración.

Hacemos como que entendemos algo que ni las mentes más brillantes han podido comprender: el origen y el sentido de la vida. Los sistemas neoliberal y democrático se han hecho pasar como creencias naturales que explican el mundo y dan sentido a nuestra existencia. Por su parte, los relatos religiosos regulan en el ser humano su derecho a la fascinación, pues al creer simplemente que Dios lo ha hecho todo, nos cancelamos vitales preguntas.

A veces creo que el inminente colapso financiero y el desastre político que padecemos tienen su origen en un entendimiento muy simplista del sentido de nuestras vidas. Bajamos los brazos y recibimos instrucciones en la familia y en la escuela sobre cómo debemos comportarnos y qué preguntas vale la pena hacerse. Percibo un aburrimiento generalizado en este modelo del “bien vivir” que sólo consiste en acumular popularidad, dinero y poder.

Nuestro tiempo se está caracterizando por revelarnos una complejidad que no todos habíamos advertido en el radar. Nuestras creencias no están resolviendo los problemas que nos hacen la existencia más difícil: precarización de los empleos, corrupción, violencia. Gritar que tenemos la razón no reviste de certeza nuestros argumentos, ni resuelve los entuertos. Hoy, sin embargo, una nueva generación de personas de todas las edades está aprendiendo a compartir sus dudas. ¿Por qué si todo va tan bien yo me siento tan mal?

La ciencia avanza, pero la filosofía academicista y la religión insisten en defender la vigencia de sus relatos. Hace apenas unos días, la comunidad física celebró un acercamiento sin precedentes al descubrimiento del bosón de Higgs, o partícula de Dios, última pieza para comprender el chispazo que origina la masa. De darse, este descubrimiento podría ser el origen de una nueva forma de entender la vida, es decir, podría ser el disparador para replantear muchos de nuestros motivos.

Por eso, aunque ya no me reconozco creyente, encuentro en la imagen del nacimiento de Jesús inagotables pretextos para la fascinación. La escena del portal de Belén, con el bebé recién nacido sobre la paja, rodeado de bueyes y borricos, frente a una pareja estremecida ante la belleza de su hijo, me habla de la única esperanza que es la vida. Todo nacimiento es espectacular, desde el polluelo que sale de su cascarón hasta el chispazo que despierta en la bellota su vocación de encino.

La exultante bienvenida que dan al recién nacido los pastores se repite a diario en todos los hospitales de nuestra Ciudad. Y qué decir de la postración de los animales ante el bebé del pesebre; es posible también que el ser humano se conmueva cada vez más ante el nacimiento de los animales con quienes comparte su hábitat. Creo que es posible que recuperemos el respeto sagrado hacia la vida que nos habita y que nos rodea.

Deseo que la Noche Buena nos ofrezca mucha inspiración para amar más a la vida y temer menos a la muerte. Feliz Navidad.

ximenaperedo@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: