Contagio cívico

25 Jun

Fuimos testigos de un diálogo histórico entre quienes representan a las instituciones federales, encabezados por Felipe Calderón, y un grupo de ciudadanos representantes de mexicanos consumidos por el dolor, las dudas y la indignación. Este simple hecho es ya un avance democrático sin precedentes, y el cumplimiento parcial de uno de los objetivos más importantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, la visibilización de las víctimas y de sus demandas.

El hecho de que usted y yo pudiéramos seguir en vivo este encuentro es un síntoma de madurez democrática no sólo de los mismos participantes, sino del resto de mexicanos que albergamos esperanza en el intercambio respetuoso de argumentos. Quizá sin el acceso público los alcances de este primer diálogo hubieran sido mínimos. Sin embargo, ser testigo de lo que escuchó cada una de las partes es una marca de no retorno.

Quedó manifiesta la ausencia de una comunicación efectiva. Me queda claro que era necesario verter y extender argumentos sobre una mesa común para comenzar a construir el puente que hace falta. A unos los ciega la soberbia institucional y a otros el dolor de la espera, que no es poca cosa. Sin embargo, hay que reconocer que las víctimas mantuvieron la calma a pesar de escuchar un discurso sentimental, pero en lo profundo indolente, y que las autoridades no rompieron el diálogo ante acusaciones mayores al sentido estricto de su competencia.

Sin embargo, me parecería sumamente inmaduro juzgar el evento de ayer como un fracaso, decir que “no se llegó a nada” es la típica conclusión del mexicano apocalíptico que algo encuentra de gozoso en el caos y la inmovilidad. Opino lo contrario. Aunque no niego que me molestó el tono campechano que sobre todo Sicilia y Calderón intentaron imprimir en ciertos momentos, creo que terminar el encuentro con apretones de mano nos permite confiar en que, efectivamente, algo se está transformando.

Basta analizar los giros discursivos dentro del mismo evento para reconocer las bondades del diálogo. Felipe Calderón, por ejemplo, que se mostró en un primer momento falsamente orgulloso y seguro de las decisiones que ha ido tomando en nombre de todos, terminó aceptando, ante la caída de mandíbulas de muchos, que se lanzó a combatir con lo que tenía a la mano un cáncer que, según su percepción, no aguantaba las demoras propias de las reformas políticas y judiciales urgentes. Si usted puede evitar un crimen y sólo tiene piedras a la mano, las usa, dijo.

Al aceptar haber tomado la decisión precipitada de sacar al Ejército de sus cuarteles sin instituciones judiciales saneadas, me parece que muestra un gesto de humildad. Este primer síntoma de reflexión es la respuesta natural ante la exposición del dolor de cientos de mexicanos que han resistido a la tentación de señalarlo como culpable absoluto de todos los males del País. La madurez cívica es contagiosa.

Ni remotamente estoy lanzando las campanas al vuelo. Felipe Calderón lleva cinco años manifestándose sordo al dolor y ciego ante la ausencia de indicadores de éxito de su guerra. Sigue creyendo que es posible ganar una guerra a pedradas. Ha preferido confiar en su intuición que en el clamor de millones que exigimos un cambio de estrategia. El crimen se combate saneando a las instituciones judiciales, combatiendo a la impunidad y a la corrupción; responder únicamente por la vía de la fuerza es perpetuar el conflicto.

Calderón, por su parte, tuvo la oportunidad de aclarar la pertinencia de mantener al Ejército y a la Marina realizando labores de seguridad. Esta decisión la podemos comprender, que no avalar, incluso quienes juzgamos esta guerra arbitraria y absurda, sin embargo, hay acciones mucho más efectivas contra la delincuencia, una de ellas es legalizar casi todas las drogas -salvo los opiáceos- que en México se consumen.

“Estoy dispuesto a rectificar, pero díganme cómo”, dijo un Felipe Calderón conmovido o extremadamente soberbio, eso lo sabremos en los próximos tres meses cuando ocurra el siguiente encuentro.

ximenaperedo@gmail.com

Anuncios

4 comentarios to “Contagio cívico”

  1. FReyes Federico junio 25, 2011 a 9:07 pm #

    ¿PODER, CLIENTELISMO O DEMOCRACIA?

    El encuentro Calderón Sicilia y victimas de la violencia, puede ser un un síntoma de avance de la democracia mexicana empantanada, tal vez. El líder del partido en el poder, por cierto de derecha, accede a dialogar con los deudos de las víctimas “colaterales”, como el mismo Calderón les llama, mostrando así lo que valen para el los muertos por su guerra. Aunque impulsados por el dolor, me parece mas democracia la participación de los ciudadanos, realizando la marcha del consuelo. La búsqueda del diálogo con la autoridad haciendo propuestas concretas.
    Pero me queda la duda, ¿Ha sido concedida la reunión para el dialogo debido a que el movimiento encabezado por Sicilia pesa desde la visión del poder? o ¿Es una concesión graciosa de Calderón con intensión clientelar para ganar imagen? En México es tiempo de elecciones y los políticos, de cualquier partido, por ganar posicionamiento son capaces de vender su alma al diablo, por decir lo menos. Por cuenta de Sicilia y el grupo que lo acompaño, se dio la madurez, de parte de calderón, el favor de hablar con una pared. Sicilia el poeta, el emocional, dio argumentos, Calderón el comandante en jefe de su guerra y supuesto estratega, vertió opiniones, argumentos pobres y muy gastados.
    El movimiento de Sicilia es un germen, habrá que cuidarlo para que se convierta en un bosque florido, que pude ser la democracia, o tal vez otro movimiento mas audaz..

  2. FReyes Federico junio 26, 2011 a 11:59 pm #

    Felipe Calderón tiene la obligación de atender a los ciudadanos, pero los políticos ceden ante la presión. La caravana realizada por Sicilia y culminada en ciudad Juárez, exhibió la política de Calderón en su guerra contra en narco. De Cuernavaca hasta Juárez, un largo recorrido de más de tres mil kilómetros denunciando y clamando al gobierno, dignidad, paz y justicia.
    En el encuentro Sicilia el poeta, el ser emocional, argumentó, hizo propuestas concretas, Calderón el supuesto estratega, comandante de un guerra, opinó, hizo conjeturas, sus argumentos ya muy gastados, mostraron a los demandantes como es el diálogo con un muro.
    El avance democrático corrió por cuenta del grupo que encabeza Sicilia, con su participación, sus demandas legítimas, por que el estado, el que representa Calderón no las había reconocido. Por cuenta de Calderón, la exhibición de su incapacidad, ese fue su obsequio. La democracia para Calderón es la que el dicta, por lo tanto, no es.
    Es muy difícil aceptar que la participación como la del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad tenga como aglutínate: el dolor.
    La democracia implica elegir ante opciones, una opción, no es democracia.
    La duda en este encuentro la genera el tiempo en el que se da. Es tiempo electoral.
    Surgen las preguntas, ¿Es la reunión un producto de la presión que ejerce el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad? Es mejor que así sea.
    Porque lamentable sería que Calderón tuviera la idea de una concesión graciosa, con el fin ganar aceptación de su gobierno teniendo en mente las elecciones presidenciales del año 2012. Si esto es así, Calderón destruye cualquier indicio de avance, en la democracia empantanada que México padece de hace tiempo.
    La comunicación ha de ser una característica de los gobiernos democráticos, en el caso del gobierno de Calderón, no sabemos, su comunicación, es como en los tiempos del priismo.
    El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es un germen, hay que cuidarlo, para que se convierta en el bosque de la democracia, con muchas alternativas, es tarea de los ciudadanos construirlo, es la participación la tarea, si el gobierno, sin miedos la impulsa, estaremos hablando de democracia, de lo contrario, otros movimientos más audaces han de surgir, claro llevara más tiempo. Calderón y su guerra con el país lleno de muertos se irán, pero no podemos decir que la democracia se da aun con 40 mil muertos.

  3. carlos junio 27, 2011 a 3:02 am #

    Estoy en desacuerdo con lo de que es una guerra “arbitraria y absurda”. Quisiera que la gente, cualquiera, que opine que la decisión de mandar al ejército y la marina fuera de los cuarteles fue incorrecta de opciones.

    Ni es arbitraria por esta sustentada por la ley, y ni mucho menos absurda. Absurdo hubiera sido no hacer nada.

    ¿Cuál era la opción? Lo vemos en Tamaulipas, el gobierno era una nulidad, la autoridad de facto era el crímen, que controlaba todos los niveles de autoridad.

    Creo que es irresponsable la opinión de que esta guerra es incorrecta. Las opciones en cuanto a la reparación del tejido social es más responsabilidad de los gobiernos locales. Hasta ahora no escucho ninguna opinión en contra de los gobiernos locales con la misma energía que critican al ejecutivo, que desde mi punto de vista, es el único poder que ha actuado con reponsabilidad. Los otros dos son una vergüenza, el legislativo un circo y el judicial una tapadera de la corrupción e impunidad.

  4. Jacob julio 4, 2011 a 5:25 pm #

    Carlos. Te doy la razon en que ya era necesario que entrara el ejercito, que por cierto aunque se ha equivocado asesinando a muchos inocentes, esta haciendo la labor mas dificil que se ha realizado jamas en Mexico.
    Los que criticamos al ejecutivo (tambien al estado) hemos visto como se ha vendido el patrimonio de la nacion a los extranjeros, en este caso el 90% de las minas mexicanas que ahora son canadienses, este dato tiene poco tiempo, puedes preguntar en cualquier mina, principalmente de cobre y oro. Los que sabemos el tema vemos mano del ejecutivo para enriquecer a unos pocos y sacrificar el futuro de muchas generaciones. Se hicieron en este sexenio labores anti-sociales que repercutiran no solo en poco tiempo sino a largo alcance. Este tema de las minas es solo uno de varios. de que servira que el ejercito este en las calles si habra cada vez mas pobreza, es cierto habra ricos mas ricos, pero la desigualdad social hara interminable y absurda esta guerra. HUbiera preferido acciones sociales claras y definidas. No las veo, no veo ese plan integral, solo veo el ejercito que empieza a corromperse, que haremos cuando la mayoria empiece a ver que sus salvadores se cambian al otro lado? Ahi se vera lo absurdo e incorrecto que fueron las acciones del ejecutivo, que por cierto en su campaña nunca dijo que sacaria al ejercio a las calles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: