Nadar

25 Jul

Abuelo me sumergió en el mar verde de Campeche. No sentí miedo, abuelito, le dije al volver, llena de sal. Lo siguiente fue soltarme de sus brazos. Levantar los talones.  Tragar mar, volverme mar. Salir de entre sus olas convertida en gaviota.

Mi abuelo a la distancia, me sonríe.

Anuncios

2 comentarios to “Nadar”

  1. Alfonso Teja julio 26, 2010 a 1:33 am #

    El abuelismo es una especie de magia que usualmente los nietos no encontramos obstáculos para asimilar. Gracias por compartir semejante experiencia mágica tan abuelística.

    • ximenaperedo julio 26, 2010 a 4:45 pm #

      Gracias por pasearte por acá, Alfonso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: