“Te besaré en el temblor”

5 Mar

Las consecuencias morales y políticas de un terremoto modifican rumbos individuales y colectivos. No se puede hablar de la construcción de la sociedad civil mexicana sin referirse al terremoto de 1985, por ejemplo, que modificó para siempre la posición de las autoridades frente a la ciudadanía organizada. Carlos Monsiváis lo dice así: “La solidaridad de la población en realidad fue la toma del poder”.

Detrás de las imágenes de destrozos, muerte y angustia provenientes de Haití y de Chile existen también historias de reconciliación y de amistad cívica difíciles de capturar con una cámara. Una de mis lecturas favoritas, que revitalizan mi confianza en los desconocidos, son las crónicas posteriores al terremoto de 1985, firmadas por Monsiváis. Lo que sigue al temblor es incomunicable: el horror, la pérdida de futuro; los desplomes, el aullido de las sirenas, los gritos, la inconmensurable oscuridad que nos devora. Pero después aparece la grandeza del ser humano.

“Pero en todos nosotros, no necesito jurárselo, había una ansiedad de salvar vidas, de excavar y excavar para ver la alegría de un resucitado”, narraba un voluntario al cronista. Todo se apaga frente a la catástrofe, todo, excepto el deseo de vivir. En estos momentos, la vida cobra el valor de bien absoluto. No tengo casa ni ropa ni dinero; no tengo agua ni comida ni trabajo. No sé a dónde se han ido los demás. Dónde está mi familia, mis amigos, mis vecinos. Lo único que tengo es el aliento que, en verdad, es mi única propiedad.

Haití y Chile tuvieron diferentes terremotos, aunque parecidos en su escala. La sociedad haitiana ha sido mortalmente domesticada por la miseria de la que se aprovechan compañías trasnacionales sin escrúpulos. Tal vez esta sacudida feroz, que cobró 230 mil vidas, obligue a los haitianos a replantear su posición frente al poder público, incapaz de reconstruir un país incluso antes de la catástrofe del 12 de enero pasado. Para ellos, ésta es la oportunidad de construir “otro paradigma de civilización que no reproduzca las perversidades actuales”, diría Leonardo Boff.

Las condiciones en Chile son diferentes, su ciudadanía es de las más vivaces de América Latina, tal vez por eso es que ya regresan, como en ondas telúricas, reflexiones humanistas y sensatas que tanta falta le hacen al Planeta. Algunos grupos convocan a personas con conocimientos en el área de salud a montar consultorios barriales que promuevan el uso de remedios caseros o naturales. Proponen el trueque para salvar las necesidades urgentes, la construcción de huertos barriales, el uso de fuentes de energía alternativa y el acondicionamiento de un espacio para la recreación de las niñas y los niños en las colonias. En una palabra: la autogestión.

Es más fácil desprestigiar al pueblo, encender la paranoia, empujar al desánimo, pero habrá que notar que los hospitales no se dan abasto para atender a todos los donadores de sangre que piensan en sus compatriotas chilenos del sur y de la costa.

México vive también su propia ola de terremotos. Nuestra ciudad avanza sin detenerse hacia el desfiladero en el que sucumben las ciudades fronterizas. Las granadas estalladas el miércoles en el Penal Topo Chico, los combates abiertos ante la estupefacta sociedad civil, las narcomantas, los robos, los asaltos son nuestros propios terremotos. Situaciones inesperadas que llaman a gestos de unidad igualmente inesperados.

A mi correo llegó el mensaje de un amigo que describe cómo fue asaltado en su oficina. Golpeado y baleado, Horacio luchó mano a mano para defender su vida. Después de una historia alucinante en la que la Policía Regia fue la última en llegar, y luego de una operación y de la terapia intensiva, Horacio concluye: “Secuestro físico no, moral sí. Tomaron mi tranquilidad, mi paz. Pero no les entregué mi vida. En verdad, qué hermoso es ver un día más”. Retornar a lo básico, amar lo intangible son las únicas grandes ganancias de las crisis.

“Te besaré en el temblor”, canta el argentino Gustavo Cerati, y su verso me consuela.

ximenaperedo@yahoo.com.mx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: