Sobre el decálogo

5 Feb

La reforma política que plantea Felipe Calderón pretende legitimar el monopolio del poder político que, hasta la fecha, mantienen los partidos. Aunque su exposición de motivos maneja un lenguaje progresista en materia de derechos ciudadanos, las 10 propuestas medulares no promueven la necesaria distribución del poder, ni invitan a la participación ciudadana. Hay que leer las letras chiquitas del decálogo para enterarnos de esto. En esta colaboración me ocuparé de cinco de los 10 puntos.

Promover la reelección para el caso de diputados locales, regidores y alcaldes, y de diputados federales sin blindar el sistema electoral de prácticas corporativistas y de la coacción del voto en la que incurren sin castigo los partidos políticos, ni garantizar mecanismos legales para la rendición de cuentas, y la revocación de mandato, parece francamente una provocación frontal a la ciudadanía. Calderón omite discutir la realidad del sistema político mexicano. Tal vez no le convenga reflexionar sobre las prácticas que utilizan los candidatos para llegar al poder “haiga sido como haiga sido”.

Quienes promueven la reelección como un mecanismo que obligaría a los políticos a rendir cuentas ignoran que estos representantes populares no cerrarán sus campañas gastando dinero público en levantar su imagen. También ignoran que para ocupar un puesto de elección popular no hace falta convencer a la ciudadanía con trabajo, basta con intercambiar credenciales de elector por despensas o sacos de cemento. Por eso tenemos en el poder -¿tengo que recordarlo?- a personajes siniestros tomando decisiones en nuestro nombre. La reelección que plantea Felipe Calderón sólo fortalecerá las prácticas ilegales con que se reparte el poder político en México.

En el caso de las candidaturas independientes, Calderón expone la importancia de abrir espacios a la ciudadanía, sin embargo, condiciona la candidatura apartidista a un respaldo de un 1 por ciento del padrón electoral de la demarcación que corresponda. Es decir, que en tanto a apertura de participación ciudadana se refiere la propuesta, sí plantea condiciones. No así en el caso de la reelección.

Uno de los temores más fundados de que se haga efectivo el derecho que nos otorga la Constitución en su artículo 35 es que contiendan personas sin trayectoria en la política, sin credibilidad o leales a intereses privados. Por desgracia los tres Poderes y los tres niveles de gobierno están cundidos de individuos sin preparación que representan a compañías o a intereses personales. En todo caso habría que democratizar la elección de candidatos en los partidos políticos. Ésa sí sería una reforma política.

En el caso de la iniciativa ciudadana, Calderón propone que la ciudadanía cuente con la facultad de ingresar iniciativas de leyes o reformas a sus Congresos. La facultad está dada de facto. Cualquiera de nosotros puede enviar al Congreso una iniciativa. El problema es que las más de las veces estos esfuerzos ciudadanos van a dar a la congeladora. Una reforma realmente progresista es la que obligaría al Poder Legislativo a contestar en un lapso de tiempo no mayor a seis meses la propuesta ciudadana que ingrese con un respaldo ciudadano mínimo. De lo contrario, la prepotencia del Poder Legislativo, secuestrado por los partidos políticos, seguirá ignorando a la voluntad popular.

Otras de sus propuestas, denominada iniciativa preferente, se basa precisamente en evitar que las iniciativas presidenciales sean enviadas a la congeladora. Iniciativa presidencial que no se apruebe o se deseche en el término de un año quedaría aprobada automáticamente. ¡Qué astucia, señor Presidente! Así, el Ejecutivo garantiza su incidencia legislativa, y patatín, patatán, los ciudadanos háganle como puedan.

Tarde, el Secretario de Gobernación, convoca a foros de discusión como premio de consolación para la ciudadanía que no fue invitada a participar en la creación de estas propuestas. De habernos tomado en cuenta, el decálogo comenzaría bajando el presupuesto desorbitado de los partidos políticos y los sueldos de la alta burocracia.

ximenaperedo@yahoo.com.mx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: