“¡A trabajar, güevones!”

10 Nov
Campamento Informativo Ciudadano

Otra ciudad mejor es posible

La protesta es, ante todo, una defensa de la propia conciencia. Hay ocasiones en que ante la atrocidad, la prepotencia o el abuso, quedarse quieto o callado es resignarse y otorgar una parte de razón. Por eso quien protesta protege su capacidad de indignación como quien resguarda al último puente en tiempos de guerra. Cuando me ha tocado estar con una manta sobre algún puente peatonal, o en algún evento cargando una pancarta he recibo insultos, señas obscenas y la instrucción de rigor: ¡pónganse a jalar! Desde arriba del puente los veo levantar su puño, maldecirme y luego perderse entre la mancha colorida de automóviles. Aunque pueda causarme gracia en el momento, o nos inventemos un contador de mentadas de madre, al final siempre me quedo pensando en la última razón que tienen algunos para arrancarnos el entusiasmo. Hace poco caí en cuenta de que los malos gobiernos siembran enemistad entre iguales. De pronto los activistas nos convertimos en el blanco de las acusaciones, mientras ellos, los verdaderos holgazanes,  ríen a carcajadas desde su noveno piso.

Hoy hace 15 días comenzó un campamento en resistencia ante la construcción del puente atirantado Matute Remus, en Guadalajara. La ciudadanía que se opone al proyecto del gobierno del estado de Jalisco está convencida de que el caos vial que presenta la ciudad no se resolverá inyectándole más presupuesto público al uso del automóvil. Estos jóvenes proponen que la ciudad impulse un plan integral de movilidad urbana que contemple ciclovías, restauración de banquetas y eficientización de transporte público. Hablan de la dignificación del peatón, mientras desde los autos se escuchan mentadas de madres. El puente, además, desaparecería un espacio público verde, con más de 400 árboles adultos, que provee a Guadalajara de servicios ambientales que una avenida jamás podrá ofrecer. Los gobiernos están decididos a transar por su cuenta, a darle en la torre a las hermosas ciudades como si en ellas habitaran no ciudadanos, sino exigentes automóviles. A los gobiernos les hace falta creatividad, humanismo, entrenamiento en el diálogo con la ciudadanía. “¡A trabajar güevones!” les gritan a los campistas tapatíos… y una se pregunta cómo es que los verdaderos holgazanes se libran de esta flecha.

Para escuchar Podcast sobre la resistencia del movimiento Ciudad para todos, da click AQUI.

www.ciudadparatodos.org

A propósito de improperios, no se pierdan en este segundo video, la gran mentada de madre que el gobernador de Jalisco, Emilio González, dirige “a los poquitos” -según él- que le llevan la contra.

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