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La reinvención deseada

23 may

Sobre la Marcha contra la Manipulación Mediática en Monterrey

Cuando más sentimental me pongo creo que, si existe, la democracia son instantes que atesoramos en vida y que nos hacen sentir orgullosos integrantes de una comunidad.  Paradójicamente, la democracia no habita en los edificios que le hemos construido, sino que aparece en gratísimos momentos sociales en los que sentimos estar conectados, como un organismo vibrante. En los últimos años en Monterrey, he experimentado muchos más “momentos democráticos” de los que cualquier regiomontana conectada a la televisión podría siquiera imaginar. Soy, digamos, un escándalo en esta sociedad aterrorizada porque, a diferencia de muchos, atesoro evidencia de una transformación cultural y sin retorno.  Esta postal que hoy comparto es del sábado 19 de Mayo, la tarde de la primera protesta 2.0 en Monterrey, cuando gritamos a una sola voz: “¡No tenemos miedo, tenemos memoria!”; “La televisión oculta información!”; “¡Despierta Monterrey!”; “¡Ni un voto al PRI!”.

Fui a la Marcha porque quiero formar parte de la generación de ciudadanos que está tratando de impedir la imposición del PRI por la vía del derroche de recursos públicos, la manipulación mediática y, lo sospecho,  el patrocinio de corporaciones ligadas al crimen organizado. Salimos a denunciarlo públicamente porque no hay autoridad que medie. El IFE ha demostrado tener sólo la capacidad para organizar los comicios pero es incapaz de poner orden en las campañas. Quién entonces sino nosotros para denunciar la burla a los topes de campaña, la credencialización con beneficios, la coacción del voto, la cargada de Televisa, Milenio y TvAzteca, los acarreos, el deplorable nivel de las campañas, las encuestas amañadas.

Salimos a las calles a exigir que la televisión saque las manos del proceso electoral. Su deliberado engaño y su altanería provocaron este movimiento. Sucede con muchos movimientos sociales que en su deseo de caer simpáticos a los medios pierden verosimilitud y criticidad, pero esta protesta nació distinta. No tememos molestar a Televisa, tememos a su frivolidad y codicia.  Esta fue una manifestación de independencia informativa. Nos hemos independizado de la tele. Fuimos un contingente inédito que se quejaba del cerco informativo impuesto, generando su propio contenido. Nada más coherente que gritar “¡la televisión oculta información!” con la cámara grabando. Somos nuestro propio medio de información.

Fuimos también el primer contingente de “amigos de FaceBook” que salió de casa para protestar en una plaza pública.  Para la mayoría de los participantes de la Marcha, la próxima será su primera elección presidencial, tal como seguramente fue su primer protesta. La ambigua convocatoria salida de “redes sociales”, así como la ausencia de activistas con trayectoria en la Ciudad, generó una suerte de orfandad que a la postre se convirtió en una sensación de mucha libertad, una declaración de mutua confianza y una muy agradable autorregulación. Todos nos cuidábamos y nos vigilábamos unos a otros, como un pueblo cuya autoridad es su propia suma de voluntades. Cada participante asistió decidido a llenar de motivos y de significados su Marcha.  Creo que éramos un contingente de buenas personas porque supimos confiar en el otro. “Dar por sentada la inteligencia mutua es creer en la amistad”, escribió Santayana, en Tres poetas filósofos.

Pasamos de la resignación pasiva a la indignación competente.  No se trata de sacar de nuevo los palos y las piedras, se trata de exhibir la descomposición, de compartir información, de alertar con fundamentos. Mientras este movimiento se mantenga horizontal, pacífico, creativo e informado seguiré creyendo que la reinvención mexicana, que no saldrá en la televisión, ha comenzado.

Adendum: No deseo dar dobles mensajes: yo ya no creo que de la punta de la pirámide depende mayor cosa. Un día desperté del sueño de la representación. Nadie me va a representar mejor que yo misma. Nadie te va a representar a ti mejor que tú mismx.  La estructura de representación es un cuento  para ingenuos y para quienes quieren seguir endilgando responsabilidades a Dios y a los santos por la vida que tenemos. La representación “democrática” engendra gobiernos de impostores que deciden de acuerdo a sus intereses o a los intereses privados que representan. Aunque ha demostrado su fracaso, la representación cuenta con demasiada publicidad para legitimarse.  Si participé en esta marcha que además de exigir ética en la información se manifestó  anti#PRI no es porque crea que el PAN o el PRD, o cualquiera de las otras pequeñas mafias sea mucho mejor. Creo que todavía no hay partido que se compare con la putrefacción acumulada de los años que tiene el PRI, pero esto es sólo cuestión de edad y de poder acumulado. No hay un solo partido que merezca mi confianza, por eso votaré bajo protesta el 1 de Julio pues ninguno merece las prerrogativas que con mi voto obtendrán. Votaré por Andrés Manuel López Obrador, porque es el líder de un movimiento social que ha superado los linderos morales de los partidos políticos que lo representan. Pero no tengo mayor ilusión en un “cambio de jinete” si no sucede a la par, antes o después, una renovación cultural. Por eso, si alguna revolución está comenzando, es la revolución cultural del velo caído.  Una vez que advirtamos la artificialidad del sistema que hoy nos gobierna, caeremos en cuenta de las posibilidades reales de reinventarlo.

ximenaperedo@gmail.com

Respuesta a “Trascendió” de Milenio Diario

5 abr

Quien escribió esta columna no ha comprendido, y ojalá lo haga pronto, que no tiene calidad de vida. Que necesita de aire, de agua y de espacios verdes. No lo comprende. Debe estar o en la lógica del alcohol o en la adicción al trabajo como si en sí mismo le diera sentido a la vida. A él (ellos/ellas, quienes sean que escribieron esto) le deseo que pronto se sienta agraviado por la pérdida de una reserva natural, la última de la Ciudad en donde vive con su familia. No advierte ni el despojo ni el crimen ambiental y sin embargo, está creando cultura ¡vaya qué desgracia! que los periodistas vivan con tanta frivolidad esta experiencia. Se creen el cuento de que lo que importa es sembrar “cizaña”, creen que la vida sólo se puede interpretar como un ajuste de cuentas (viven en el mundo de la política más ruín), no comprenden mi indignación por haber perdido una reserva natural que albergaba nuestro patrimonio biótico urbano.

La columna que estoy citando incita a que sus lectores miren con sospecha a las personas que están involucradas en impulsar temas como la reforestación urbana, la promoción de la cultura de participación ciudadana, el monitoreo ciudadano a gobiernos, el semáforo del delito; la promoción de la cultura y el respeto a las poblaciones indígenas, la promoción y la defensa de los derechos humanos, la defensa del bienestar de los animales no humanos, la promoción de una cultura vial sostenible y humana, el respeto irrestricto a la diversidad sexual de las personas, la promoción del deporte, la defensa de espacios públicos y del medio ambiente, ¡en fin! Están descalificando de forma por demás gratuita a un Colectivo de organizaciones ciudadanas organizadas con muchísimo trabajo respaldándolas. Yo creo que no se vale.

Así que, señores, no entiendo por qué sale hasta hoy en su columna de “rumores” que seguramente estamos agraviados con Ivonne Álvarez porque permitió que FEMSA nos arrebatara una reserva pública para convertirla en un estadio y sus andadores. ¡Pero si llevamos dos años diciéndolo! ¿Que es por eso que algunos integrantes del Colectivo anti#Chapulinazo queremos detenerla? ¡Entre otras cosas, claro! Pero además deseamos detener su carrera política por el daño que hace a la comunidad tener en los gobiernos a personas frívolas, que son incapaces de mirarse dentro de un sistema, que no comprenden la trascendencia de su puesto en el impacto a la calidad de vida de poblaciones enormes… A los activistas nos pretenden inhibir apuntándonos con el dedo: ¡algún interés tendrán! y cuando eso pasa a mi me da mucha pena por el sospechosista, porque en su mundo no existe más que la guerra de intereses y no conoce personalmente a nadie que simplemente ha comprendido que las cosas no están bien como están, que tenemos a impostores en el poder, que el sistema económico nos está volviendo seres infelices y que pretender un cambio cultural es un interés político legítimo.  No tengo absolutamente nada en contra de Ivonne Álvarez, Héctor Gutiérrez, Abel Guerra, Alfonso Robledo, Hernán Salinas, Brenda Vázquez, Treviño Cabello, Brenda Sánchez, Víctor Fuentes, César Garza, Javier Treviño, Fernando Gutiérrez, y el laaaaargo etcétera que escapa a mis posibilidades de tiempo, quisiera no tener que enfrentarme a ningún ser humano nunca, pero sinceramente creo que su presencia en puestos de decisión nos hace daño a todos, incluidos ellos y los periodistas que esto escribieron, porque respiran el mismo aire y sufren por la violencia igual que el resto.

Sobre el caso de los #chapulinazos Ivonne Álvarez y Fernando Larrazabal

3 abr

El día de hoy ingresamos en el IFE dos denuncias contra los registros de Ivonne Álvarez como candidata del PRI al Senado, y de Fernando Larrazabal como candidato a diputado federal por el distrito 10; pero además, pudimos intercambiar argumentos con el Vocal Ejecutivo de la Junta Local del IFE, Ing. Sergio Bernal, el Vocal Secretario, Héctor García Marroquín y con la Consejera Ciudadana Norma Elvia Guerra. Sobre estos dos eventos, uno por la mañana y otro por la tarde, quisiera compartir dos breves reflexiones.

Ingresamos una demanda de juicio de derechos político-electorales del ciudadano contra el registro de Ivonne Álvarez toda vez que, por orden de un juez, sigue siendo presidenta municipal de Guadalupe y la Constitución especifica claramente en su artículo 58 : “los presidentes municipales no podrán ser electos en las entidades de sus respectivas jurisdicciones, si no se separan definitivamente de sus cargos noventa días antes del día de la elección”.  Ya que nos ampara una suspensión provisional que dejó sin efectos la licencia de separación definitiva del cargo de presidenta municipal otorgada por el Cabildo de Guadalupe, a 88 días del día de la elección,  la señora Ivonne Álvarez  ya no puede ser Senadora y por lo tanto es inútil que permanezca siendo candidata.

Pero además, ingresamos un recurso semejante en el caso de Fernando Larrazabal pero arguyendo que el artículo 38 suspende la ciudadanía al funcionario electo que incumpla con su cargo, por lo tanto, al no ser ciudadano, el Sr. Fernando Larrazabal no cumple con el primer requisito para ser votado: ser ciudadano. Esta suspensión de ciudadanía es por un año y no requiere juicio, opera ipso jure.

Horas después de entregar este documento, tuvimos oportunidad de sostener una reunión de análisis con las autoridades electorales antes mencionadas. Lamentamos descubrir lo inverosímil, no están reconociendo –en la misma lógica del desacato del Cabildo de Guadalupe- que la suspensión provisional otorgada el 27 de Marzo a la Ciudadana Sara Luz Sánchez Chávez  por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa dejó sin efectos la separación definitiva del cargo de presidenta municipal de Ivonne Álvarez. Según la Ley de Amparo, con esta suspensión provisional se restituyen los derechos del denunciante y las condiciones regresan a su estado original, es decir, Ivonne Álvarez es alcaldesa de su municipio.  Nos preocupa que las autoridades del IFE con quienes sostuvimos esta reunión hayan sido tan ambiguas en otorgar al fallo del tribunal la última y única palabra certera en este caso. El hecho de que no sea una suspensión definitiva no vuelve incierto el fallo. También nos preocupó que las autoridades electorales “le pasaran la papa caliente” (las comillas son mías) al PRI, dejando a su consideración si mantienen la candidatura de una persona que podría perder su registro ante el Tribunal Federal Electoral. Es grave que tengamos que debatir con autoridades que deben acatarse irrestrictamente a Derecho la procedencia de una suspensión girada por un Tribunal Colegiado, pero sería más grave que los Consejeros Ciudadanos no advirtieran el momento histórico que está pasando frente a nuestras narices: gracias a las reformas al artículo 107 Constitucional, la ciudadanía ha ganado interés legítimo y jurídico para entrometerse legalmente en la vida política de su País. En gran parte por eso hemos llegado hoy con el movimiento anti#chapulinazo hasta este momento sin precedentes: dos chapulines en juicio cuyas candidaturas se tambalean. Estamos quizá en la última llamada a democratizar nuestra democracia instrumental. El IFE debe tomar su lugar en el debate y participar de frente a la opinión pública. La formación de ciudadanía sigue siendo una asignatura pendiente del Instituto Federal Electoral, ojalá advirtieran la enorme oportunidad de defender los principios rectores del Instituto: certeza, imparcialidad, objetividad, legalidad e independencia participando decididamente en este caso paradigmático.

#YoNoVotoChapulines

Video: www.realidadexpuesta.org

Sobre la indignación de Ivonne y Dinorah

16 mar

 

 

Por Ximena Peredo y Claudio Tapia

Nos pareció digno de ejercicio reflexivo que dos mujeres con intereses políticos antagónicos se autoproclamaran casi al unísono “indignadas”.  Nosotros, simpatizantes del movimiento indignado global, advertimos el desafío de comparar la indignación de la ciudadana que se dice burlada cuando su presidenta municipal abandona el cargo, y la indignación de la alcaldesa, quien considera injusto que se le impida aspirar a otra aventura política (en este caso, la senaduría de la República).  ¿Son igual de legítimas sus molestias?

Aquí les presentamos desde la perspectiva de Ximena, “La indignación de Ivonne”, y desde la mirada de Claudio, “La indignación de Dinorah”. Si nuestras reflexiones te aportan algo, compártelas.

La indignación de Dinorah  

Por Claudio Tapia

La indignación de Dinorah Cantú, es enojo ciudadano provocado por la injusticia del engaño reiterado. La ciudadana que reside en  el Municipio de Guadalupe, presentó, ante el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, una demanda de amparo para frenar la  pretensión de su Alcaldesa Ivonne Álvarez de abandonar el cargo de elección popular para el que fue electa. El coraje expresado por la joven abogada forma parte del sentimiento compartido de hartazgo ciudadano ante la impostura de la representación.

El suyo, no es el habitual sentimiento de frustración estéril generado por la fatal resignación de “ni modo, no hay nada que los electores podamos hacer”. Tampoco muestra la exasperación que con frecuencia conduce a la violencia. Se trata de un coraje digerido con madurez, que convoca a cambiar, por vía pacifica, una realidad que se ha vuelto insoportable.

“El día que descubrí la falsedad, fue la primera vez que me cuestioné seriamente si estaba equivocada y debería cambiar. Recuerdo haber pensado que quizá de eso se trataba crecer, de aceptar que la gente, si puede, te hará daño y se aprovechará de ti”, nos dice la regiomontana que decidió no permanecer indiferente frente al engaño y la mentira. Su indignación que,  en efecto, es muestra de crecimiento personal, cubre la deficiencia moral de la indiferencia que, para Saramago, es un mal: una enfermedad del espíritu.

Su malestar personal es, sin embargo, algo indignante que no sufre en soledad. La denuncia pública de un agravio reiterado hasta la saciedad en toda la república,  ha despertado la indignación del grueso del electorado nacional. Pase lo que pase, tope en lo que tope, su firme voz de ciudadana indignada cimbró ya los cimientos del régimen de una representación fallida, mentida y en etapa terminal.

La indignación de la estudiosa de los derechos humanos, quizá por lo mismo, contiene una buena dosis de ilusión a favor de la legalidad y la igualdad. De su forma de expresión se desprende la conciencia de que un orden social no puede mantenerse sin ilusiones realizables. Su indignación, de clara inspiración moral, es al mismo tiempo una condena al cinismo de los vividores y diseñadores de la mentida democracia.

Esto es lo que puedo decir de la indignación de Dinorah Cantú.

La indignación de Ivonne

Por Ximena Peredo

Ivonne Álvarez se declaró indignada al ser obligada por orden judicial a regresar a su alcaldía y por consiguiente, abandonar su campaña con rumbo a la Senaduría en fórmula con Marcela Guerra (PRI).  Puedo imaginar su crispación al enterarse de lo inverosímil, lo absolutamente inesperado: la demanda de una ciudadana guadalupense valió para que el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa ordenara dejar sin efectos la licencia que le permitía abandonar su puesto para saltar a las grandes ligas de la impostura nacional.

¿Cómo fue posible que David sorprendiera a Goliat? Esa era la pregunta en el círculo más cercano de Ivonne Álvarez, pero también era una pregunta que nos hacíamos nosotros mismos.  El Poder Judicial nos sorprendió por igual, pero a nosotros -¡¿qué queeeeé?!- nos lanzó a un júbilo novísimo que por supuesto la cúpula del PRI no comparte. Mi pregunta es, ¿cómo vive su indignación Ivonne Álvarez?, ¿existen indignaciones ilegítimas?

La indignación tiene mucho de asombro y de dolor ante un hecho injusto, basta su poder para dar un portazo y caminar a toda prisa hacia la plaza, como sucedió en Madrid el año pasado.  El movimiento de los indignados despertó al absorto de saberse burlado. La indignación emergió como un grito escalonado de sociedades que se declaran hartas de pasar por alto la miseria y la putrefacción del sistema político.   Nos declaramos hartos y cansados de fabricar justificaciones para no reaccionar ante el dolor ajeno. Justo en este momento histórico,  Ivonne Álvarez se declara indignada. ¿Ella? ¿pero que no somos nosotros los indignados con el fenómeno que ella representa: inmadurez, negligencia y frivolidad en nuestros gobiernos?

A Ivonne le enoja que las cosas no salgan como estaban planeadas.  Le frustra  que sus planes hayan sido estropeados, pero ella no está indignada. Lo estaría, sin duda, pero aún no se advierte burlada por el sistema. Todavía cree ser una de las ganadoras. Duerme Ivonne el sueño de quienes creen que la verdad está de su lado. Si algún día amaneciera sintiéndose indignada no tengo duda de que la suya sería una voz hermosa e inspiradora, atravesada por la pulsión de la vida.

Eso es lo que puedo decir de la indignación de Ivonne Álvarez.

La trampa de los evaluadores

19 oct
Con mi gratitud a Ccinlac por invitarme a escribir esta reflexión

Aunque todavía hay quien dice “no la veíamos venir”, la crisis económica global fue largamente anunciada por los críticos del sistema financiero. Durante décadas fue señalado el peligro de confiar demasiado en calificadoras remuneradas por los mismos créditos que calificaban. Los años les dieron la razón cuando éstas calificadoras fueron descubiertas otorgando calificaciones Triple A “a créditos tan inseguros que incluso hoy nadie sabe lo que valen, si acaso valen algo” (George, 2010). La fe no mueve montañas. Tampoco vuelve expertos a los engañabobos de corbata de seda. No basta con que lo diga yo para que sea cierto, tampoco basta con que lo digan los evaluadores porque, la realidad, toc toc, a veces se impacienta.

En Monterrey perdimos nuestro último bosque urbano por varias razones subjetivas dignas de poner a discusión, pero además, por una razón que hoy me interesa compartir con los miembros del Ccinlac y ciudadanos especialmente preocupados por promover la cultura de la legalidad: la participación de falsos evaluadores. Para ustedes no será nueva la impotencia de saber que la aprobación de tal o cual proyecto depende de un sello, un sello que se encuentra en manos de burócratas sin preparación llegados a partir de favores o recompensas políticas o, en el peor de los casos, en manos de personas que cobran por el uso de ese sello. Para el caso que hoy nos ocupa me interesa comentar la ausencia de evaluadores confiables en el largo proceso que tuvo como desenlace el exterminio de nuestro último pulmón. El bosque La Pastora se hubiera salvado si los legisladores locales hubieran hecho un ejercicio profesional de evaluación de la utilidad pública del proyecto, si la Semarnat hubiera evaluado las afectaciones inminentes de la remoción de vegetación en la Ciudad y no en la Sierra Cerro de la Silla –con sus espléndidos bosques de encinos-, como lo hizo; y tres, si la evaluación que diera el municipio para otorgar el cambio de uso de suelo comercial y el aval de la Secretaría de Desarrollo Sustentable valieran de algo, porque como sabemos, la devastación del bosque ocurrió antes de contar con estos dos últimos sellos.

Depredar el bosque La Pastora para construir un estadio (que puede construirse en otro lado) siempre fue una idea ridícula que se sostuvo y se sostiene por la ignorancia de la mayoría. La gente vive desconociendo la importancia del suelo, aire y agua para conservar la salud  pero, además, en Monterrey este desconocimiento se mezcló con la información reproducida en varios medios de comunicación que declaraba a La Pastora como un auténtico basurero y sitio de criminales. Sólo una minoría, que José Antonio Fernández alguna vez llamó “minoría gritona”,  pareció comprender no sólo que la pérdida del bosque sería irreversible en términos ambientales, sino que la construcción de este mega proyecto en las condiciones planteadas abonaría a la devaluación de “la marca Monterrey”. Guillermo Peñalosa lo dijo muy claro en la primera edición del ReVive Mty (http://www.youtube.com/watch?v=wi1cARp5x9g) cuando instó a los asistentes a reflexionar si las personas con grandes talentos desearían vivir en Monterrey del futuro: “La calidad de vida hoy es el elemento más importante de competitividad económica para cualquier ciudad”.

La marcha de las preguntas

Lo extraño es que muchísimos actores que deberían estar interesados en preservar la calidad de vida en la Ciudad optaron por el silencio; lo raro fue que ante la evidente contingencia ecológica que vivimos en la zona metropolitana la sociedad aceptara la pérdida de la última mancha verde; lo absurdo es que ante la exacerbada violencia los académicos que conocen la correlación entre espacios públicos y restauración del tejido social, se quedaran callados. Una parte importante del sector crítico de la sociedad pareció quedar atrapada en el temor de hacer el ridículo al desacreditar o contradecir lo dicho por Femsa (que se trata de un proyecto ecológico). No perderemos el tiempo juzgando de mal intencionadas estas omisiones. Mejor hablemos del poder de los evaluadores.

En el caso que nos ocupa, los evaluadores no son Standard and Poor´s o Fitch, sino autoridades o representantes públicos, quienes son pagados por nosotros para tomar las mejores decisiones para la colectividad. Se equivocan muy a menudo. Lo sabemos. Y, sin embargo, parece que, en casi todos los temas, preferimos simular que lo hacen bien. De forma por demás extraña, la confianza que no otorgamos al gobierno estatal en materia de seguridad, la recibe a manos llenas en materia ambiental.

Los diputados locales que entregaron La Pastora en concesión a Femsa (31 de marzo de 2010) justificaron su decisión aludiendo a los beneficios socioeconómicos del nuevo estadio Rayado (que no desaparecen si se cambia de sede).  El Congreso debía aprobar “la utilidad pública” del proyecto pero lo hizo revisando documentos elaborados por Saga Consultores, que la empresa Femsa mandó hacer. Cuando se les preguntó a los diputados por los estudios de costo-beneficio, éstos se ocultaron detrás de otros estudios sobre viabilidad ambiental que también había pagado Femsa a la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL. En este video (http://www.youtube.com/watch?v=iwQxjkEFyoA) el líder del PAN, Hernán Salinas, acepta la parcialidad  de estos estudios pagados por el promovente, y se compromete a impulsar la creación de un estudio independiente, que sopesara las implicaciones totales. “En los grandes proyectos del mundo, los gobiernos hacen estos estudios”, reconoce Salinas. Sin embargo,  nada de esto fue elaborado. La decisión se tomó al vaivén de las presiones políticas, sin estudios, ni consulta pública.

Después la pelota saltó a la cancha de Semarnat y los ciudadanos, furibundos ante la negligencia de los diputados, fuimos detrás. Algunas veces nos daba por pensar que la inviabilidad ambiental del proyecto eran tan evidente que podíamos asegurar que se negaría el permiso, pero otras, cuando ante el rotundo silencio de la sociedad nos sentíamos solos, advertíamos nuestra total indefensión. Y así fue. Contra todo pronóstico lógico: la contingencia ecológica, la desertificación alarmante de los suelos, el riesgo de extinción del acocil regiomontano, la escasez de agua, las elevadas temperaturas, Semarnat decidió aprobar el cambio de uso de suelo considerando que las 19 hectáreas no formaban parte del área natural protegida estatal, ni estaban dentro de algún polígono de protección especial. ¡Bárbaros, los evaluadores! Es decir, que como estas 19 hectáreas no estaban protegidas, no fueron protegidas. En una reunión posterior a la aprobación que sostuvimos algunos activistas con la delegada Brenda Sánchez, quien por cierto no tiene ninguna credencial en materia ambiental como para haber firmado semejante aprobación,  y su equipo de colaboradores, quedó manifiesta la negligencia con que otorgaron un permiso cuyas consecuencias serán irreversibles. Al ser increpados por los riesgos de inundación que provocaría la remoción de tanta vegetación, los técnicos se atrevieron a contestar que confiaban en que Femsa haría bien las cosas. Ante la duda, el autoengaño. En esa reunión nos quedó claro que la Delegación se abstuvo de cuestionar en grandes temas a la empresa. Cuando leímos el Manifiesto de Impacto Ambiental nos surgieron infinidad de dudas, ¿dónde están los permisos de Conagua para modificar un cauce tributario de la Cuenca La Silla?; ¿cuánto bióxido de carbono dejaría de captarse con la destrucción de estas 19 hectáreas?, ¿cuántos árboles se talarían?, ¿cómo se mitigará el daño ocasionado al suelo? ¿dónde reubicarían a los animales que, supuestamente, rescatarían? Preguntas básicas como usted puede ver. Éstas mismas dudas las entregamos junto a diez opiniones técnicas elaboradas por expertos a la delegación de Semarnat sin recibir respuesta, y cuando solicitamos –más de 140 personas lo hicieron- la reunión pública informativa, prevista por la Ley para proyectos controvertidos en la cual el promotor del proyecto responde preguntas de ciudadanos, la delegada Sánchez impidió que hiciéramos públicas estas dudas.

El bosque fue devastado en cinco días sin contar con los permisos de construcción ni con el aval de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del estado de Nuevo León. Femsa creyó que no era necesario esperar dos veredictos que, obviamente, fallarían a su favor. ¿Evaluadores? ¿para qué esperarlos? ¿qué van a decir que no sepamos ya?

Por supuesto no hay en esta lista de evaluadores uno que asuma su responsabilidad con la destrucción del bosque. Yo le agarré la pata, yo la otra, yo la otra, yo la otra y, total, que nadie quiere enterarse que mató a la vaca. Todos dicen haber hecho un trabajo profesional y algunos, en el colmo del cinismo, se quejan lastimeros de que la Ley no les dio facultades para negar su firma.

Muy obvio

El caso La Pastora es paradigmático y será estudiado durante muchos años siguientes. Las tendencias avisan que la decisión irá de ridícula a imperdonable porque, por desgracia, la empresa no parece advertir la dilapidación de su prestigio como una pérdida de capital irreparable. La generación que está luchado por defender este bosque está alarmada ante la posibilidad de heredar una ciudad cadáver sobre su plancha de asfalto. Por ello, es importante que los empresarios y los integrantes de Ccinlac se conmuevan ante la pérdida del bosque La Pastora y generen en conjunto una respuesta. Para Femsa ha sido fácil desoír a un grupo de activistas, pero será complicado ignorarlos a ustedes. La propuesta en este momento es mudar el proyecto de sede y plantar un nuevo bosque donde estuvo La Pastora para el futuro de esta Ciudad. La oportunidad es única: podemos, en conjunto: gobierno, iniciativa privada, academia y ciudadanía detener la inercia del desarrollo rapaz y movernos hacia un desarrollo sostenible, que agradecerán nuestros hijos y nietos.

“Decía Pascal, si no crees arrodíllate, actúa como si creyeras y la creencia llegará por sí” sola”. (Zizek, 1999) Así lo hemos hecho durante muchos años los mexicanos. Ante la reiterada evidencia de corrupción y negligencia en el sistema político, seguimos arrodillados. Ha quedado claro que los desfalcos al erario público no nos hacen reaccionar, veremos si este crimen ambiental logra ponernos de pie.

Con mis más atentos saludos,

Ximena Peredo

Visite: www.sialestadioperoenotrolado.org

Referencias: George, Susan; “Sus crisis, nuestras soluciones”; Icaria en coedición con Oxfam; 2010; Barcelona.

Zizek, Slavoj ; “El acoso de las fantasías”; Siglo XXI; 2009; México

Diario de Mazunte

17 sep
Una gota.

Una gota.

III

La vida es frágil. Nací revestida de piel. Cuando era pequeña me gustaba recostar mi cabeza en el pecho de mi madre. Hice conciencia de mi vida contemplando a la gatita que murió en los brazos de mi hermana. Hay momentos muy tristes y de desamparo, lo supe después, cuando me hice cargo de mi vida. Pero a veces he sido tan feliz que creo que se romperá mi pecho. Hoy recibí la muy dolorosa noticia de que las máquinas han entrado al bosque La Pastora y han comenzado a derribarlo todo a su paso. Lloré mucho, lloré hasta vaciarme. En el tiovivo de imágenes primero fue el bosque. Los sabinos como ancianos gigantes observándolo todo desde allá, lejos, en su inocencia. Luego los patos, las garzas, las aguilillas; aquel pájaro inmenso, ¿te acuerdas? reímos viéndolo sobrevolar el bosque, es el hombre-pájaro, dijiste. Luego llegaron de súbito los rostros de los amigos y amigas, las casi cien reuniones que hemos compartido en el Nuevo Brasil; las largas discusiones, la carrilla, los eventos, la red de compromisos que tan orgullosos no hace sentir; recorrí la larga lucha desde sus inicios hasta estos últimos meses que tanta esperanza han representado. Vamos ganando, nos lo dijimos tantas veces pese a la traición de los diputados, del gobierno del estado, de Semarnat; hemos sido tan felices defendiendo el bosque que jamás pensé que las cosas acabarían mal. Pero la pulsión de la muerte se impone. Tras la masacre de víctimas silenciosas, el mosco y la lagartija yacerán como compañeros; el bosque quedará reducido, por fin, a basura. Las sombras habrán sido extintas. Enamorarse duele, y nosotros nos enamoramos de un bosque que han comenzado a sacrificar para colocar un sepulcro.

La vida es impetuosa. Es la diosa del planeta Tierra. Basta su aliento para que tengas nombre. Nos contempla cuando nos creemos importantes por el número de billetes, de propiedades, de aplausos que acumulamos. Sabe que somos desgraciados por creer tantas cosas ridículas. Sabe también que estamos dejando de reconocerla cada vez con mayor frecuencia. Muy pocos la acurrucan en su regazo, casi todos resuelven dar un pisotón, envenenar migajas, levantar los hombros ante la barbarie que esconde la industria cárnica mundial. Los seres humanos somos tan estúpidos que nos creemos inmortales. Vivimos pensando que venimos a demostrar que debemos pasar al siguiente nivel del juego, pero pocos se han atrevido a afrontar la posibilidad de que el juego termine aquí, hoy o mañana, cuando tu corazón deje de latir. El verdadero poder de este planeta se llama Vida y es un misterio. Aunque el ser humano le repugne llenar su corazón de esta verdad, somos hermanos del mismo misterio la cucaracha, el leopardo, la estrella de mar y el ser humano; el flamboyán, el pino, el naranjo, todos los seres vivientes somos hijos del mismo aliento. Los seres humanos no venimos a explotar ni a derrotar a nadie, sino a insertarnos, con nuestra inteligencia y libertad, en la majestuosa orquesta de los terrícolas.

La vida es La gran paradoja: frágil e impetuosa. Es la gran perdedora de todos los tiempos, pero jamás se le podrá vencer. La defensa del Bosque La Pastora es el mejor pretexto para decirle a la Ciudad que la amamos. Pero todos nuestros esfuerzos intelectuales y apasionados no han sido suficientes y eso nos duele. La mayoría aceptó el engaño y los beneficiarios de este despojo patrimonial y de este crimen ambiental se cuidaron de no llevar las preguntas más lejos para no sentirse monstruosos. En esta historia nadie será capaz de confesarse autor de la destrucción de un bosque.  Los promotores de este ecocidio han seducido autoridades para limpiarse de toda culpa. “Es para beneficio de Nuevo León” justificaron los diputados. “El daño no será grave” sentenció la delegación Nuevo León de la Semarnat. Pero el que se corrompe queda condenado por siempre a desconfiar, a temer una traición inesperada, a sentirse frágil cuando necesita de otros.

Nunca sabremos qué piedrita dará en el blanco para detener la máquina depredadora. No conocemos el futuro, así que no sabremos cuál de todos nuestros esfuerzos romperá la inercia y surtirá el efecto que soñamos. Faltan de pronunciarse miles de voces críticas y vibrantes de la Ciudad. Es hora de reconocer el inmenso poder de la gota de agua que derrama un vaso.

Los inspirados

29 ago

Crónica sobre la concentración del domingo 28 de Agosto en la Explanada de los Héroes, en Monterrey, Nuevo León

Llegué pedaleando con el Pueblo Bicicletero a una plaza de los Héroes en plena ebullición. Como apenas entrábamos no entendíamos qué pasaba pero todo parecía en descontrol. Ya los oradores oficiales habían terminado y aquello se había convertido en una batalla de consignas. El mapa completo no lo podíamos observar pero ya se dimensionaba que la plaza estaba dividida. Los “renunciantistas” gritaban por un lado contra Medina y por el otro contra Calderón. Parece que esta estéril discusión generó el caos que durante unos 15 minutos reinó en la plaza. Nos quedamos solos. Los convocantes decidieron irse, pero yo no entendía nada. Llegué tarde y nada de lo que escuchaba en pedazos aquí y allá me parecía embonar. Caminé por entre la gente y fui recogiendo una sensación de frustración gigantesca pues la reunión ciudadana se había transformado en un griterío, en donde cada quien se valía de sus pulmones para imponerse sobre las otras voces. Fue, de veras, horrible. Creo que en este punto todos nos sentimos infelices. Aunque esto no lo escuché en vivo, hace un rato escuché en YouTube  (http://youtu.be/roM_4XoKJRA) una voz,  una voz clamando en el desierto. Juan Carlos Guerra llamó a la gente que lo podía escuchar a que no desperdiciáramos la energía reunida en la plaza. Intentó con todo el poder de sus pulmones hacer entrar en razón a la gente que sólo gritaba. Recomiendo ampliamente que visiten este video que estoy posteando porque da cuenta de la parte final de la “primera etapa” de la concentración. El video es del usuario el5anto y la verdad me parece que es un documento histórico que debemos valorar como el inicio de algo muy importante en Monterrey.

Sobre esta primera etapa sólo quisiera decir que fue maravillosa la iniciativa y la reacción espontánea de tanta gente. Creo que los convocantes fueron muy valientes al llamar a una concentración ciudadana, pero creo que no se valoró el encuentro de las miles de opiniones que ahí nos congregaríamos. Todos tenemos diagnósticos distintos de la situación, pero la mayoría tenemos información incompleta. Por eso necesitamos escucharnos, para alimentar nuestra perspectiva. Para empoderarnos en nuestra inteligencia y con nuestra voz. Abrir el micrófono hubiera sido lo más sensato.

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Caminaba entre la gente y las miradas de conocidos que encontraba al paso eran de confusión absoluta, como si no pudiéramos creer que, encima, nos pasara esto. Y sin embargo, la gente no se iba. Parecía como si no quisiéramos irnos así, con el mal sabor de boca. Parecía como si estuviéramos ciertos de que merecíamos un final más esperanzador. Por eso es que algunos decidimos comenzar a escucharnos. Dos minutos cada participación. Una fila por favor. Primero a capela, luego con megáfono estuvimos más de dos horas escuchando opiniones, desahogos e ideas brillantes de personas desconocidas. Creo que quienes formamos parte de este ejercicio ciudadano no lo olvidaremos. Rescato algunas ideas que desde entonces me acompañan:

Una persona habló de la esperanza en la educación gratuita, que no es la que debiera dar el Estado, sino la que nos damos unos a otros, la que nos dan los abuelos, la que nos dan nuestros padres y la que daremos a nuestros hijos. Habló muy hermoso sobre el proceso liberador de la educación, o al menos yo con esa reflexión me quedé.

Otra persona habló de las pocas diferencias que existen entre los seres humanos. Habló con una elocuencia muy hermosa que ya no puedo replicar, pero hizo una comparación entre un campesino del sur del estado y un hombre que vive en la Colonia San Patricio en San Pedro. Son iguales, nos dijo. Me emocionó el humanismo de este breve mensaje porque si entendemos esto con el corazón, me parece que lo demás se da por añadidura.

Otra persona mencionó el ciclo tonto del progreso: estudiar para convertirse en un trabajador que junta dinero para comprar una casa con barda perimetral. El resumen de nuestros anhelos me sacudió muy profundamente porque veo, con emoción, que estamos discutiendo sobre los motivos que sostienen este sistema claramente inequitiativo funcionando.

También escuché a un joven muy valiente que se atrevió a tomar el micrófono con la voz temblorosa y más bien pálido para sugerir que discutiéramos sobre la legalización de las drogas. Este joven me inspiró muchísimo porque sabiendo que muy probablemente su propuesta iba a ser rechazada se hizo cargo por completo de su voz y de su opinión. Yo me derretí al ver su poder. Lo más hermoso fue que recibió un aplauso nutrido de muchos de los que estábamos ahí y que creemos que esta guerra muy poco tiene que ver con las drogas. Que su prohibición es una decisión del mercado y en lo absoluto tiene que ver con la protección a la salud de la ciudadanía.

Otra persona habló sobre la farsa de la democracia. Votar no es participar en una democracia. Nos han hecho creer –IFE, medios de comunicación, partidos políticos- pero esto es un medio de control para legitimar el reparto del pastel cada tres o seis años.

Hubo una invitación a anular el voto.

Otra persona habló de la violencia urbana. La pésima planeación urbana construyó espacios hotiles, diseñados únicamente para el automóvil. En esta ciudad el peatón, la persona con alguna discapacidad física y los ciclistas son sistemáticamente expulsados de la vía pública. Se habló de la violencia que representan los ghettos urbanos de casas diminutas y calurosas en las que viven los trabajadores que gastan cuatro horas de sus días en moverse por la ciudad hacia su trabajo en camión y del gasto excesivo de sus sueldos en movilidad de pésima calidad. Se habló de la importancia de movernos en transporte limpio, económico y saludable: como la bicicleta.

Alguien mencionó causas que requieren de la solidadridad de todos, como el rechazo al padrón de empleados del hogar en San Pedro, como la imposición de la tarjeta feria –con cuota de castigo a quien lo la compre-, la defensa del bosque La Pastora, la lucha de los ex braceros que cuarenta años después no consiguen que el Estado les pague sus salarios. Eso que hoy nos sucede es producto de nuestras ausencias en luchas que descartamos por que no nos correspondían.

Una reflexión también muy interesante y que se dio casi al cerrar la reunión fue que no habría líderes ni voces cantantes, sino un grupo amplio de ciudadanos que se representaban así mismos. La próxima reunión debe ser moderada por otras personas.

Muchas personas se pronunciaron por encontrarnos el próximo domingo, a las 18hrs en las mismas escaleras de la Explanada de los Héroes. Acordamos que es necesario hacer un registro en forma de video o de minuta de las próximas reuniones pues la discusión fue sumamente fértil. Todos nos llevamos muchas reflexiones para crecer y compartir. El acuerdo fue regresar con el mismo esquema de escucharnos. Sabemos que hay mucho por hacer y tenemos una energía dispuesta para impulsar ese algo que aún no hemos llegado a pronunciar. Hemos iniciado un proceso muy interesante de diálogo entre iguales con ideas sumamente diferentes. Fue una tarde hermosa de tolerar las ideas que no me placen y de estremecernos con ideas que compartimos.

Al final compartimos un minuto de silencio.

La invitación es abierta para el próximo domingo. No hay más expectativas que escucharnos. Creo que hace muchos años que no hacemos este ejercicio. ¿A dónde vamos? Lo descubriremos. Ojalá que el encuentro de hoy madure hasta convertirse en un movimiento inspirador de reflexiones personales que faciliten un cambio de rumbo cultural. Los seres humanos tenemos todo el potencial para vivir felices, sólo necesitamos renovar nuestro sistema de creencias.

Comienzo a comprender que los liderazgos están out, y que lo que sigue es tejer una red de compromisos personales.

Nos vemos el próximo domingo.

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Quien dispara

9 may

Maquina de Sueños me invitó a participar en el recorrido de aniversario -el primero de muchos años luz- por la ventana de cuatro tripulantes de la máquina de sueños. Compartir un sueño, me convocó la voz de la nave  Yo saqué la cabeza a la noche y no pude más que soñar con quien dispara.

Gracias a Máquina de Sueños por acunar mis anhelos.

[http://www.youtube.com/maquinadesuenos#p/a/u/0/vECJUkJtC-8]

Ah, la furia de los estacionamientos

13 mar

 

Mientras los índicies de violencia van en franca escalada, las autoridades estatales-municipales planean derrumbar este espacio deportivo para construir un estacionamiento de cuota para los maestros del nuevo complejo de la Normal Superior que, por cierto, robó “el campo del abuelo” y las tres canchas de basket a los alumnos de la secundaria 10 / 28.
Con más de cuarenta años de historia, el frontón muncipal es uno de los pocos espacios públicos que permanecen vivos en la Ciudad de Monterrey.  Aquí reúno algunos testimonios de usuarios que no necesitan más presentación. Son elocuentes.
¿Qué necesita más esta ciudad asaltada? ¿Otro estacionamiento?

Elemental, mi querido Héctor

7 mar

Estos son.

Cuando son cuestionados por una ciudadanía organizada y molesta, los políticos cierran los ojos y acusan a los inconformes de acarreados, borregos o músicos de una orquesta dirigida por su oponente político. Es decir, ni de chiste la ciudadanía es capaz de planear, ni mucho menos operar su propia defensa. Por eso,  cuando Héctor Gutiérrez,  líder de la bancada priista en el Congreso de Nuevo León, declaró saber quién había instalado el panorámico que lo acusa junto a otros diputados de aprobar la “rodritenencia” quedé pasmada:  “Estoy seguro que es Fernando Larrazabal”, declaró,  “No es casualidad que sea el Municipio de Monterrey donde está precisamente el panorámico”.  Ohhh, qué ingenio, qué olfato, qué suspicacia la del político que pasó por alto que el grupo ciudadano que lleva meses en resistencia a este impuesto, que ha rentado otros panorámicos y que utilizó siempre los mismos colores para identificarse pudiera ser, de nuevo, el autor de la queja. Pero no, para el diputado esto huele a guerra sucia, como siempre, como todo. Elemental, mi querido Watson.

En muchas ocasiones en las que he podido debatir con políticos parecidos a Héctor Gutiérrez, me ha quedado la sensación de que, de verdad, no creen que uno se esté reprensentado así mismo.  Para ellos debe ser obvio que a los ciudadanos inconformes alguien los maneja. Esto sólo denota algo mucho más grave:  el ciudadano tiene un valor igual al espacio que ocupa en un miting, o en una protesta rentada o coaccionada.  Existe en tanto bulto. Lo que diga no interesa porque, seguramente, habla en representación de otro.  El león cree que todos son de su condición.

¿Quién es el bueno? nos preguntan los guardias en las manifiestaciones ciudadanas en las que he participado. La pregunta no sólo es agresiva, sino que evidencia la lógica de un sistema vertical que da por sentado que nadie es capaz de protestar por cuenta propia. Así se maneja la función pública. Todos obedecen a alguien más. Mientras mejor atiendan al superior, más rápido ascienden. Cuando reparten los favores -las candidaturas-  y no les toca nada, advierten que se han estado acostando con el jefe equivocado.

Tardarán en darse cuenta los políticos del desprestigio que cargan sobre sus hombros. Mientras más ególatras  más gruesa llevan la piel. Pero pronto  comprenderán que existen muchos movimientos ciuadadanos independientes, conformamos por personas informadas, que saben llamar a la corrupción, a la negligencia y al entreguismo por su nombre.

Aunque son muy pocas, ya comienzo a contar con los dedos de una mano las experiencias de diálogo y sinergia entre funcionarios y ciudadanos organizados. Conozco ya algunos casos de autoridades que supieron ver la justicia del reclamo y, asumiendo su responsabilidad, decidieron dialogar. Es posible. Existen personas muy valiosas en todas las dependencias.  De hecho, el mismo Héctor Gutiérrez podría aceptar su metida de pata.

Por lo demás, aplaudo que un grupo ciudadano haya evidenciado los rostros de quienes decidieron no dialogar ni escuchar sus demandas -que no suscribo en lo personal-. Es absurdo que estemos condenados a financiarles la vida a representantes populares y autoridades que insisten en darnos atole con el dedo y que se niegan reiteradamente a la idea de que la ciudadanía es zarandeada con las decisiones antisociales que vienen tomando en nuestro nombre. Si estamos despertando es en gran parte, gracias a su negligencia. Eso sí que es una conjetura elemental,  querido diputado.

 

 

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